
Más de veinte años después de compartir escenario con Alanis Morissette interpretando ese tema mítico, Avril Lavigne ha decidido grabar su propia versión de «Ironic». No es un capricho: el tema acompaña la banda sonora de Mile End Kicks, una comedia romántica canadiense ambientada en el mundo de la música.
Lo primero que llama la atención es lo fiel que es esta cover. Lavigne no ha intentado reinventar el tema. Ha respetado la estructura original: las guitarras acústicas que abren la canción, la escalada hacia un estribillo más eléctrico. Ahí donde Morissette en 1996 mostraba una intensidad vocal casi furiosa, Lavigne aporta una sensibilidad más cercana a sus propios inicios, algo entre la melancolía teenage y la energía pop punk de sus primeros discos.
Hay algo que no se puede ignorar cuando escuchas esta versión: el contexto. En febrero de 2005, en el House Of Blues de Los Ángeles, Alanis Morissette salió al escenario con una jovencita Avril Lavigne para interpretar «Ironic» juntas. Antes de eso, Lavigne había tocado su propio tema «Losing Grip». Veintiún años después, la chica que fue invitada decide rendirle homenaje a su manera, grabando legalmente su propia lectura del clásico.
«Ironic» pertenecía a Jagged Little Pill, el disco que en 1995 conmemó las listas musicales durante semanas, marcó a toda una generación y terminó inspirando una adaptación en comedia musical en Broadway. Al recuperar este tema, Lavigne no solo se reconecta con una de sus influencias más claras: también cierra un círculo con otra artista canadiense que le abrió las puertas cuando era apenas una teenager.
Para alguien que lleva años sin sacar material nuevo —su último álbum studio era Love Sux (2022) y su última publicación era la colaboración con Yellowcard en «You Broke Me Too» (octubre 2025)— esta cover no es solo un regreso: es una declaración. Avril Lavigne no se limita a revisar un clásico: cierra un capítulo que empezó en aquel escenario de Los Ángeles y celebra el legado de alguien que siempre la trató como iguales. Una cover respetuosa, honesta y cargada de nostalgia que conecta dos generaciones de artistas a través de algo que nunca pasa de moda.