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AvrilSpain.Com! => FanFics => Mensaje iniciado por: Sk8er Boi en 22 de Enero de 2010, 12:49:25 am
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Glastonbury, UK. Sábado, 26 de Junio de 2010. 20.45, hora local.
El público inglés era increíble. Avril no podía haber soñado un reencuentro mejor con los escenarios. Más de 30,000 personas saltando y vibrando con sus canciones, cantando hasta perder la garganta. No era la cabeza de cartel de aquel festival, pero poco importaba eso. Su 4º disco, el más esperado, había sido un éxito, y esa noche pudo notarlo en 1ª persona, en el primer concierto de la nueva gira. No podría haber salido mas perfecto: los juegos de luces, el orden de las canciones... Todo. Ya no se acordaba de los meses pasados, el divorcio, los días sin querer salir de casa... Ahora todo volvía a ser felicidad. Aun así, había preferido no ir a la fiesta que se organizaba en una de las ''Catering Room'' del escenario. Prefería estar sola en su camerino, reflexionando sobre todo lo que había pasado esa noche. Paseó su mirada por la mesa que tenía frente a ella, llena de cremas y demás objetos para maquillar. El centro de la mesa lo presidía aquella extraña nota que le había dado aquel desconocido. Había sido todo muy rápido. Finalizado el concierto, Avril se dirigía a su camerino cuando un chico, cuya cara le resultaba familiar, le dió una nota sin decirle ni una palabra, desapareciendo rapidamente por los pasillos. Avril llevó la nota en la mano hasta su camerino, donde la dejó en la mesa, abrumada todavía por los recuerdos del concierto. Ahora, frente a la nota, pensaba en la persona que se la había dado.
- Estoy seguro de haberlo visto en algún sitio... Pero, ¿dónde? -.
Sin pensarlo más cogió la nota y la abrió.
- A las 21.00 en el escenario. D.E -.
Por más que leía la nota, no terminaba de encontrarle el sentido.
- ¿D.E? ¿Quién demonios es ''D.E''? ¿Y cómo que ''a las 21.00 en el escenario''? ¡Pero si a las 9 toca el último grupo! -.
Avril consultó su reloj. ''Las nueve menos 5''. Tenía que decidir rápido lo que hacer: acudir a una cita con un desconocido en un sitio inexplicable o quedarse en su camerino pensando... Para cuando quiso darse cuenta, ya estaba en el pasillo, siguiendo las indicaciones que llevaban al escenario. Los pasillos de Glastonbury se consideraban un auténtico laberinto, por eso estaban llenos de indicaciones. La señal favorita de Avril era la enorme flecha amarilla que había en el suelo y que tenía sobre-escrito ''1 minuto para el escenario: cima de las estrellas.''. Esa noche Avril había sido una estrella, como en sus mejores noches. Pero en vez de celebrarlo, se dirigía apresuradamente hacia el escenario, a su cita con aquel desconocido. Su desconcierto fue creciendo a medida que se acercaba al escenario: la música crecía. Por supuesto, el último grupo iba a comenzar su actuación en unos segundos, y eso podía palparse en el ambiente del público. Despues de una última curva Avril visualizó el escenario al fondo de un largo pasillo: estaba totalmente oscuro, y por el sistema de altavoces sonaba algo de música clásica que a Avril no paraba de sorprenderle; no sabía que clase de grupo puede empezar un concierto con una pieza de música clásica. De repente, la música cesó y una guitarra pareció destrozar el escenario. Un increíble riff cruzó el cielo, llegando hasta los oidos de la última persona que estaba allí, inundando las cabezas de música. A Avril le pareció de repente que había el doble de personas que cuando ella había actuado. Por los gritos podría haberse dicho que allí había 80,000 personas rugiendo al compás de la guitarra. Para cuando quiso darse cuenta, la batería y el bajo habían entrado al unísono, siguiendo aquel adictivo ritmo de guitarra. Ahora todas las luces brillaban y parecían inundar los cuerpos de los asistentes. Avril no creía lo que estaba viendo; ya sabía porque aquel desconocido le resultaba familiar.
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buen comienzo jaja me encantó tengo ganas de que lo sigas :)
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Ey Sk8er boi hace tiempo que no se te veía! Muy bueno la verdad, quien es el desconocido!!!?????? xD diosss siguelo pronto está genial el comienzo.
Aunque me cuesta leer cosas sobre el 4º disco y sobre que es genial, sobre los fans gritando..dios no puedo con la espera ojala y sea así de bueno el regreso de Avril xD
Siguelo pronto!!! =)
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ya me he enganchado, wahaah siguela pronto!
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Ahora todas las luces brillaban y parecían inundar los cuerpos de los asistentes. Avril no creía lo que estaba viendo; ya sabía porque aquel desconocido le resultaba familiar. La cantante musitó entre dientes:
- No me jodas... -.
Un chico moreno de unos 20 años inundaba el escenario con su presencia. Su voz y su guitarra lo eclipsaban todo, dándole a la palabra 'música' un nuevo significado. Avril seguía con la boca abierta, sin poder evitar su sorpresa. Desde luego, aquella era la última persona en el mundo de la que esperaba recibir una nota.
- D.E... David Evans... -.
David Evans era el lider de 2bleN, un grupo que había surgido a finales del 2009 y que con un solo disco había arrasado en la escena musical, vendiendo la friolera de 14,000,000 de discos por todo el mundo en su primer año, colocando el album y todos los singles en la 1ª posición de las listas. Y todo eso había sido posible había sido gracias a él. La crítica ya lo calificaba como el guitarrista del futuro, aunque también era el cantante y el pianista del grupo. Pero su principal labor era la composición. Toda la música y todas las letras habían salido de él, dandole a su primer disco un aire totalmente desconocido hasta la época, cosa que lograba con sus interminables riffs espaciales combinados con una auténtica música de orquesta. David Evans era un genio, lo sabían todos, y con su carisma podía ganarse a cualquier público. Todo esto, sumado a su 'corta' edad (20 años) y a su atractivo físico, lo convertían en el soltero de oro del 2010. Pero a Avril nada de eso le impresionaba. Ni siquiera le gustaba lo poco que había escuchado del album de 2bleN. Siempre que aparecía algun videoclip en la tele o pinchaban una canción en la radio, pensaba en ''los excesos y la farándula del mundo del Rock'', que daban de lado a la auténtica música. Desde luego, el escenario que presentaba 2bleN en Glastonbury no podía calificarse de modesto, con unos impresionantes juegos de luces y pantallas.
- ¿Y estos tios son los cabezas de cartel del festival mas importante de Inglaterra? -.
Ciertamente, un grupo compuesto por 3 chicos de 20 años no suele ser cabeza de cartel de los festivales internacionales, pero eso no importaba. Esos 3 chicos se habían ganado al público con solo 5 minutos de concierto.
La increible ovación del público despertó a Avril de sus pensamientos. La 1ª canción había terminado, y la gente no podía estar más entusiasmada.
- Ya he visto bastante. -.
Avril se giró y comenzó a andar, pero una voz amplificada y resonante la detuvo en seco. Era David, hablando por su micrófono en el escenario. Sus palabras parecían alejarse en todas las direcciones, llegando hasta el último rincón del país.
- Quiero dedicar esta canción a una preciosa chica que ha estado en este escenario antes que nosotros, y que no podía haberlo hecho mejor... -.
El público estalló en aplausos. Avril se giró y volvió a caminar apresuradamente hacía su posición anterior, donde tenía una perfecta visión de todo el escenario desde el lateral.
- ... Si hubiese compuesto la siguiente canción pensando en alguien, seguramente habría sido pensando en alguien como ella. Esta canción se llama Invencible. -.
El público volvió a rugir al escuchar el nombre de la canción. David miró a los ''bastidores'' y su mirada se encontró con los preciosos ojos de la cantante durante apenas 1 segundo. Avril no entendía nada. ''¿Por qué ha dicho eso? ¡Ni siquiera nos conocemos!''. La cantante podía notar un extraño calor recorriendo su cuerpo. Alguien que ni siquiera conocía le estaba dedicando una canción delante de miles de personas.
- Por eso me dió la nota... -.
Poco importaba ya. Un sintetizador había comenzado a sonar. David deslizaba su ''slide'' por las cuerdas, creando bellas texturas con su guitarra, notas que parecían no morir nunca. La música fue subiendo, la batería entro suavemente con un ritmo militar mientras el bajo seguía el compas. David tocaba un bello riff con su slide sobre los acordes del sintetizador. Ahora nadie saltaba como al principio, unicamente escuchaban la bella música que salía de los altavoces. David volvió a mirar fugazmente a Avril, esbozando una ligera sonrisa. La chica seguía perpleja, sin reaccionar. Solo sentía como la música recorría hasta la última parte de su cuerpo, inundándola de sensaciones desconocidas. El chico se acercó al micro y comenzó a cantar en un suave susurro, con una preciosa voz:
- Nunca dejes de caminar
Haz tus sueños realidad
Nunca dejes de luchar
Estarás bien
Porque no hay nadie como tú
En el Universo...
No tengas miedo
De tus pensamientos
Debes mantenerte en pie
Luchar por lo que crees
Y esta noche podremos decir
Que juntos somos Invencibles...
Durante la batalla
Ellos intentarán derrotarnos
Pero por favor, usa esta oportunidad
Para cambiar las cosas
Y esta noche podremos decir
Que juntos somos Invencibles... -.
La música seguía subiendo suavemente, al mismo tiempo que las luces. Ahora David tocaba su guitarra con más dulzura que nunca. Avril sentía como un escalofrío recorría su espalda. Una paz invadía su cuerpo. No quería que esa música cesara jamás.
- Hazlo por ti misma
Siempre estaré a tu lado
Con lo que dejas atrás
Y lo que quieres ser
Pero digan lo que digan
Tu alma es inquebrantable...
Durante la batalla
Ellos intentarán derrotarnos
Pero por favor, usa esta oportunidad
Para cambiar las cosas
Y esta noche podremos decir
Que juntos somos Invencibles... -.
La música subía hasta su punto más extremo. Las luces estaban al máximo. Un riff de guitarra introducía el solo más bello que Avril jamás había escuchado. Allí estaba él, con su guitarra, con su música, causando sensaciones indescriptibles, usando su magnífica voz para inundar los corazones de todo el público:
- Durante la batalla
Ellos intentarán derrotarnos
Pero por favor, usa esta oportunidad
Para cambiar las cosas
Y esta noche podremos decir
Que juntos somos Invencibles
Juntos somos Invencibles
Juntos somos Invencibles... -.
Todo el mundo estaba en pie. Hasta la última persona aplaudía con todo su ser. Había sido un momento realmente mágico. Ahora el escenario estaba oscuro, la música había cesado. Pero la sensación perduraba. Avril tenía las piernas flojas. No podía entender que le pasaba, no sabía si aquella sensación había sido real. Se giró y se marchó corriendo a su camerino.
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wauh!! xDD sigue asi continuandola cada dia jaja esta genial
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madre mia, yo tambien quiero a un hombre asi! xD
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Genial, siguela siguela pronto!!!
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guao sk8er está genial!
que mono es el chico *__*
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Muchas gracias por comentarla, de verdad :) Me alegro de que os guste.
Solo puedo deciros que este Fan Fic no será como otros muchos de final previsible... ^^ En un rato la siguiente parte!
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En el camerino, la cabeza de Avril iba a 1000 por hora. No entendía nada de lo que le había pasado, las emociones que había sentido con esa canción... Había sido tan mágico que parecía un sueño, pero había sido muy real. Ese era el problema. Había sido demasiado real. En apenas 5 minutos, lo que había durado la canción, su mente había procesado miles de recuerdos, miles de imágenes. Y él estaba en todas. Siempre él. Siempre Deryck. Por los ojos de la cantante asomaron 2 finas lágrimas que se quitó inmediatamente con un pañuelo. ''No, me prometí que no volvería a llorar mas por ti, y lo conseguiré sea como sea...'' pensó. Ciertamente, habían sido meses muy duros. La producción del disco se había visto muy retrasada. No tenía fuerzas para cantar, componer... Ni siquiera para comer. A pesar de estar siempre rodeada de fans y amigos, nunca se había sentido tan sola como en esos meses. Necesitaba volver a tenerle cerca, a sentir sus abrazos... Pero se había ido, la había dejado, y sería para siempre. Avril se sentó y bebió un poco de agua, trató de calmarse y aclarar sus ideas. Había estado casi 1 hora de pie, dando vueltas por la habitación. Había recordado cada palabra dicha por David en su dedicatoria. Sin duda había sido un gesto precioso, pero era un gesto que le había recordado demasiado a Deryck. Era un gesto que había echado por tierra meses enteros luchando por olvidar, intentando borrar tantísimos recuerdos. Una nueva lágrima volvió a correr por su mejilla hasta la comisura de sus labios. Avril cerró los ojos, intentando no pensar más en Deryck, en la dedicatoria de David, en la letra de la canción que le había dedicado...
Unos golpes en la puerta despertaron a la cantante de su ensimismamiento. Para cuando quiso reaccionar, un muchacho joven había entrado en su camerino, cerrando la puerta tras de si. Avril contempló durante unos segundos a la persona que le había dedicado aquella magnífica canción, que la había hecho recordar aquellos tristes meses. David Evans era un chico atractivo sin duda, aunque aun se le veía demasiado joven para ser una estrella del rock. Parecía tener una estatura y un peso ideal. Vestía unas Converse con la bandera de Inglaterra, unos vaqueros negros y una camiseta con el aguila de los Ramones. Llevaba una toalla al cuello para limpiarse las pocas gotas de sudor que resbalaban por su cara de rasgos definidos, y su pelo negro parecía más despeinado que nunca, aunque le quedaba absolutamente genial así. Pero lo más increible eran sus ojos. Avril habría jurado que eran del azul más intenso que había visto en su vida. Sin embargo, nunca se había fijado en ellos hasta ese momento. Al parecer, lo primero que había hecho David al terminar el concierto había sido dirigirse al camerino de la cantante, que aun no había dicho ni una palabra. Finalmente, fue el chico quien habló para romper el silencio.
- ¿Llego en mal momento? -.
Su tono era agradable, su voz dulce. No había parado de sonreir y de mirar a la cantante directamente a los ojos, como intentando ver algo más allá de ellos.
- No... no. -. Avril contestó en un tono que había sonado demasiado borde. Aun así, David no desistió y siguió mostrándose simpático.
- ¿Te ha gustado la canción? Es mi favorita. -.
- Si... Es muy bonita, si... -.
- ¿Y la dedicatoria? -. El muchacho se mostraba increiblemente seguro de si mismo, sin que su tono de voz vacilase a la hora de hacer las preguntas. Pero Avril lo cortó en el tono más borde que pudo.
- No tenías que haberlo hecho. -.
Claramente, David no se esperaba esa respuesta, pero seguía mostrándose agradable y confiado.
- Vaya... Lo hice con mi mejor intención... Lo siento si te ha molestado. -.
- Si, me ha molestado. -.
- ¿Y se puede saber por qué? -. El rostro de David empezaba a reflejar la impaciencia, la decepción y el enfado que sentía en ese momento.
- Porque lo digo yo. ¿Te vale? -.
- No, no me vale. ¿Qué pasa, que la señorita Lavigne es demasiado buena como para aceptar una dedicatoria? -.
A Avril le había ofendido ese comentario, y sobre todo, el tono que David había empleado en él. Se levantó de la silla y se encaró con el chico, aunque éste le sacaba casi 1 cabeza.
- ¡Pues si! ¡A lo mejor soy demasiado buena como para aceptar una dedicatoria de un niñato de mierda! -.
- ¡¿Niñato de mierda?! ¡¿Pero de qué coño vas?! -.
Avril sabía que se estaba pasando, pero esa persona era la causante de que el recuerdo de Deryck hubiera vuelto a aparecer. Era el causante de haberle jodido la mejor noche que había tenido en muchos meses. Y aunque sabía que él lo había hecho con su mejor intención, necesitaba desahogarse.
- ¡Si! ¡Niñato de mierda! ¡No tienes ni idea de nada! ¡Hasta hace 2 días estarías en tu casa estudiando, con tu madre haciéndote la comida! ¡No eres nadie para dedicarme una canción, me oyes, NADIE! -.
David estaba ahora realmente asustado, no entendía nada.
- ¡¡Pero que coño dices!! ¡¡No tienes ninguno derecho a decirme esto!! ¡¡Yo no he hecho NADA para que me hables así!! -.
La cantante estalló de rabia al escuchar la palabra ''nada'', y comenzó a forcejear con el muchacho para que abandonara el camerino.
- ¡¡Has hecho mucho más de lo que te crees!! ¡¡Lárgate!! ¡¡No quiero volver a verte!! ¡¿Me oyes?! ¡¡¡LÁRGATE DERYCK!!! -.
Avril se quedó inmovil. ¿Lo había dicho de verdad?. Si. Lo había llamado Deryck. Volvió a mirar al chico que tenía frente a él. Soltó sus muñecas y retrocedió unos pasos, asustada por su comportamiento. David se giró y abrió la puerta, pero antes de salir habló sin siquiera girar la cabeza para mirar a Avril:
- Yo solo quería... Hacerte un regalo... Lo siento. -.
La puerta se cerró. Avril se quedó sola en el camerino. Ya no podía reprimir más su dolor. Se sentó en el suelo y comenzó a llorar desconsoladamente.
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:oQue fuerte que fuerte!!:eek: xD Pobre Avril, no me la hagas sufrir tantoo!! xDDDDD Buenísimo! Espero que vayas siguiendola a menudo ;)
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que amargamiento y desesperacion, ahora que me he imaginado al chico y vamos, esta claro que eso solo puede existir en la imaginacion porque de verdad, nanai de la china xD
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o.o no me lo esperaba pobre xaval no? entiendo a avril pero joder se ha pasado..sigelo xd
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Los Ángeles, EEUU. 2 meses después.
Un teléfono sonó en la lujosa mansión del barrio de Bel-Air, despertando a Avril. De mala gana, la chica estiró el brazo desde la cama y descolgó.
- ¿Si? ¿Quién es? -.
- ¿Av? Soy Rob, de los estudios. Espero no haberte despertado. -.
- No por Dios, quién puede estar dormida a esta hora. -. Bromeó la chica.
- Jajaja, eso pensaba yo. -.
- Bueno, dime, qué pasa. -.
- Verás, tenemos un problema. Nos han encajado a otro grupo más para grabar hoy, y la verdad es que vamos fatal de tiempo. ¿Podríamos adelantar tu sesión un par de horas? -.
- ¿Para las 4? -.
- Si. -.
- Mmmm... Si, no hay ningún problema, pero tendrás que avisar a los demás, ¿no? -.
- No te preocupes, enseguida los localizo y se lo digo a todos. Muchas gracias Av, ¡me has salvado la vida! jejeje. -.
- Si si, me debes una, que lo sepas. -.
- Cuando y donde tú quieras... -.
- Jajaja, idiota... Bueno, nos vemos en... -. Avril miró el reloj - ¡¿4 horas?! ¿¿Ya son las 12?? -.
- Jajajaja, sabía que estabas dormida. -.
- Calla anda, ¿nos vemos en un rato vale? -.
- A las 4. -.
- Allí estaré. -. Y colgó.
Avril salió rápido de la cama y fue directa al cuarto de baño para darse una ducha. Al cabo de unos minutos salió envuelta solo por una toalla. Encendió su equipo de música y puso la MTV en la radio. Le encantaba escuchar la música de la radio mientras elegía que ropa se ponía para ese día, proceso que había llegado a durar una hora en más de una ocasión. Pero ese día era especial. Iba a grabar en los estudios AOL, y dicha sesión sería retransmitida a todo el mundo unos días después por la televisión. Tenía que salir perfecto. Era la última prueba de fuego antes de la gira que empezaba en unas pocas semanas. La gira de promoción por festivales europeos había sido un auténtico éxito. Su nuevo disco estaba siguiendo el camino de ''Let Go'', y en pocos meses ya había alcanzado los 7.000.000 de ventas a nivel mundial. Avril estaba más feliz que nunca. Volvía a estar en un escenario, el lugar que mas le gustaba del mundo. Y los malos tiempos, los tiempos de recordar a Deryck, habían pasado por completo. Y todo había sido gracias a la música. Por todo esto Avril no paraba de saltar y cantar todas las canciones que pinchaban en la radio, mientras decidía que camiseta ponerse.
- Bueno, hemos escuchado I gotta feeling de Black Eyed Peas, son las 12.15 de una preciosa mañana de Sábado. La siguiente canción es el último single del último trabajo de la canadiense Avril Lavigne. ¿qué podemos decir de su último trabajo Allan? ¿Qué opinas? -.
Avril soltó la ropa y se acercó rapidamente al equipo para escuchar mejor la voz del locutor.
- A mi gusto es, sin ninguna duda, el mejor disco que Lavigne ha sacado en toda su carrera. Junta lo mejor de Let Go y Under My Skin. Una madurez increíble en sus letras. Yo creo que no podemos hacer más que aplaudirla y ojalá que se supere con el siguiente disco, porque para mi es de las personas con más talento que hay ahora mismo en la escena músical. -.
Avril no pudo reprimir un grito de alegría. Se dejó caer en la cama, más sonriente que nunca. ''Esto debe ser la verdadera felicidad'' pensó. En ese momento sonó por la radio su último single, el que para todos era el mejor de los tres que había sacado por el momento y en el que sacaba todo el potencial de su voz. Era sin ninguna duda su canción favorita de todo el disco. Mientras sonaba su canción, la cantante permanecía tumbada en la cama. Cerró los ojos y se dejó llevar por sus recuerdos. Su infancia, su primer disco, el éxito, sus amigos... La cabeza se le llenaba de preciosos recuerdos. Por fin había conseguido vivir sin todo lo malo que le había sucedido. Pero aun tenía un recuerdo extraño. El de aquella noche en Glastonbury. Aun no entendía que le pasó por la cabeza con la canción, con David. Por supuesto, se arrepintió a los pocos días de lo que le había dicho. Sabía que había sido muy cruel con él. Incluso había estado a punto de llamarle para pedirle disculpas. Pero en el último momento se echó atrás. Tenía miedo de que David le guardara rencor, o de que no quisiera hablar con ella. Pero sobre todo, tenía miedo de que el recuerdo de Deryck volviera... Su canción había terminado. Avril dejó de pensar, se levantó y volvió a observar su ropa. Solo podía suspirar al ver las decenas de camisetas que podía ponerse.
- Menuda tarde me espera... -.
Al cabo de 40 minutos, tras haber probado unas 9 combinaciones distintas, bajó con la ropa elegida a la cocina donde la planchó y la dejó lista para luego. Miró el reloj. La 1 y media. Se preparó algo rápido de comer, guardó su ropa en una bolsa y se montó en el descapotable. Tenía que llegar con más de 1 hora de antelación para hacer la prueba de sonido, cambiarse, maquillarse... Afortunadamente el estudio (que consistía en una nave enorme con varios estudios en su interior) estaba cerca, y no tardaría más de 20 minutos en llegar. Mientras el viento ondeaba su pelo se preguntaba que otro grupo había sido el causante de que adelantaran su hora de grabación. Para cuando quiso darse cuenta ya había llegado al estudio. Estaba claro que las 2 y media de la tarde no era una hora en la que la gente soliera coger el coche. Avril cogió la bolsa con sus cosas y se bajó del coche. Enseguida pudo ver que había más jaleo que nunca en la enorme nave: camiones descargando equipos, gente entrando y saliendo, etc. En la puerta Avril se cruzó con varios empleados que ya conocía de otras sesiones. Después de saludarles preguntó:
- ¿Sabéis donde está Robert? -.
- Si, creo que estaba en su despacho, con el teléfono, ya sabes... -.
Avril sabía a lo que se refería. Robert Howard, dueño de los estudios AOL, era la persona que pasaba más horas al teléfono. Avril calculó que podrían ser unas 18 al día. Siempre estaba arreglando citas, hablando con managers, acordando sponsors, etc. Aun así, siempre daba un trato realmente cercano a todos los músicos que pasaban por sus estudios, y así se había ganado la confianza de muchísimas personas, entre ellas Avril. La chica caminó por varios pasillos y llegó a una puerta. ''Robert Howard, director.'' Entró sin llamar, como siempre le había dicho Robert que hiciera. Y allí estaba él, colgado del teléfono como siempre.
- ¡No! ¡No! ¡Te dije que no! Dijimos que a las 12, y las 12 son las 12, aquí y en la China, ¿me entiendes? Bien, tengo que colgar, te dejo. -. Colgó el teléfono y se acercó a Avril para darle un abrazo.
- Avril... Dios, mi niña favorita, ¿qué tal estás? -.
A Avril le encantaba que la llamara ''su niña''. Robert tenía 44 años, y por la confianza y la ayuda que le había dado a Avril, era casi como su 2º padre.
- Muy bien Rob, ¿y tú qué tal? ¿Estabas hablando con un cliente? -.
- Con mi hija. Que ahora quiere llegar a la 1 a casa. Y quedamos en que a las 12. Dios, me trae de cabeza. -.
- Igual la quieres demasiado... -.
- A ti también, y no me desobedeces tanto. -.
- Jajajaja. -.
- Y bien, ¿preparada? -.
- Nací preparada. -.
- Lo sé, jajaja. -.
- Tenéis mucho jaleo hoy, ¿no? -.
- Si si, ya sabes, 2 grupos el mismo día, jamás había pasado algo así. -.
- Ya debe ser importante el otro grupo. -. A Avril ya le picaba la curiosidad.
- Lo es, sin duda. -.
- ¿Y quienes son? -.
Un telefono los interrumpió. Rob miró el número.
- ¡Mierda, mi mujer! -.
- Jajajaja. -.
- Hablamos luego, ¿vale Av? -.
- Por supuesto. -.
Rob descolgó y Avril salió del despacho. Antes de cerrar la puerta del todo pudo escuchar algo así como ''¡¡No, le dije que a las 12!!''. Avril se alejó riéndose por el pasillo en busca de su camerino. Tras andar por varios pasillos y cruces llegó a la puerta de su camerino. El cartel rezaba ''Avril Lavigne - Dressing Room''. Se dispuso a entrar pero algo la interrumpió. De la puerta de enfrente salía música. Era otro camerino, pero el cartel solo decía ''Dressing Room 2''. Avril acercó la oreja a la puerta, intentando identificar esa música. Una sensación extraña la invadió. Nunca había escuchado nada parecido. Necesitaba escuchar mejor esa canción. Guiada por un impulso del corazón, abrió la puerta del camerino.
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Oooh que intriga, aunque ya me imagino cual es el otro grupo xDDD Cada vez mejor la historia! Genial para ponerte a leerla y desconectar un poco durante el día jeje
siguela siguela!! =)
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que bien escribes!! jaja muy bien continualo,continualo que me quede con la intriga..:)
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Guiada por un impulso del corazón, abrió la puerta del camerino.
Nadie.
El camerino estaba totalmente vacío, salvo por una única mesa blanca, pequeña, con una radio encima de la que salía la música que Avril estaba escuchando. Ahora podía escucharlo con total claridad, pero seguía sin saber que estaba escuchando. Se acercó con cuidado a la radio, que seguía desprendiendo aquellas dulces notas que estaban perforando su corazón. Se arrodilló junto al viejo aparato. Por su aspecto podría decirse que tenía más de 40 años. Tenía algunas piezas rotas y estaba sucia. Pero eso solo le daba mayor belleza a la música que salía de ella. Avril cerró los ojos y sintió como la música la llevaba a otros lugares. De repente estaba en Napanee con su familia, mucho antes de que llegara el éxito y la fama, viendo como su abuelo intentaba sintonizar una vieja radio que había encontrado. En un segundo, su mente viajó a su primer concierto, en el que más nervios había pasado. Una suave voz acompañaba a la música de la radio, esa música que le era tan familiar pero que no conseguía recordar.
- ¿Crees que puedes distinguir,
El paraíso del infierno?
¿Un cielo azul del dolor?
¿Puedes distinguir un campo verde,
De un frío acero?
¿Una sonrisa de una máscara?
… ¿Crees que puedes? -.
Avril continuaba con los ojos cerrados, sintiendo una leve sacudida con cada uno de los acordes que salían de la vieja radio. Su cuerpo estaba en el camerino, pero su mente estaba muy lejos. Simplemente, se sentía bien.
- Es increíble lo que puede hacer una vieja radio, ¿verdad? -.
La voz venía de la puerta. Avril abrió los ojos despacio, intentando asimilar lo que estaba pasando. Tardó varios segundos en reaccionar y darse cuenta de que había alguien en la puerta. Pero no se dio la vuelta para ver quién era. Ya lo sabía. Una sonrisa se dibujó en el rostro de la chica.
- ¿Cómo? -.
Pudo escuchar unos pasos detrás de ella, acercándose. David Evans se arrodilló a su lado, contemplando la maravillosa radio. La chica volvió a hablar sin dejar de observar la radio.
- ¿Cómo es posible? -.
David sabía a lo que se refería, pero se tomo su tiempo para contestar. Quería disfrutar de la música que salía del viejo aparato. Finalmente, su dulce y confiada voz habló sin mirar a la chica.
- Es increíble lo que puede hacer una vieja radio… -.
- Pero, ¿cómo? -.
- Shhh… No se trata del ''cómo'' Avril… Simplemente tienes que sentirlo… -.
- No… No lo entiendo. -.
- Avril, tú no controlas tus sentimientos… Tú no controlas de quien te enamoras… Únicamente lo sientes, ¿verdad?... No importa el cómo de una vieja radio puede salir una música tan bella… Lo importante es sentirlo. -.
Avril se giró y miró a David a los ojos. El chico le devolvió la mirada. Era la 1ª vez que se miraban desde aquella noche en Glastonbury, pero ahora el ambiente estaba cargado de una extraña sensación que recorría el cuerpo de ambos. Los 2 habían olvidado el pasado, tampoco pensaban en el futuro. Solo querían que ese momento no terminara jamás. La música de la radio parecía alcanzar su clímax. Avril se acercó unos centímetros a la cara del chico. Susurró:
- Esto es mágico… -.
David se acercó un poco más al rostro de la cantante.
- Lo sé… -.
Avril cerró los ojos. La música recorría cada centímetro de su cuerpo. Una fuerte sensación le impulsaba a estar más cerca de David. Sabía que él sentía lo mismo. Acercó su rostro un poco más al del chico y sintió como sus labios apenas rozaban. Era una sensación demasiado fuerte como para dejarla escapar. Avril estaba flotando. Quería detener el tiempo, saborear cada milésima de segundo allí, de rodillas, al lado del chico. La música subió. Los labios de ambos se encontraron en un beso suave, dulce, infinito, atravesado únicamente por la bella música…
Un despertador sonó en la lujosa mansión del barrio de Bel-Air, despertando a Avril. La chica se incorporó poco a poco, sin saber donde se encontraba. Su mente aun estaba en el camerino, con David. Abrió los ojos lentamente. Estaba en su casa. Se frotó los ojos con incredulidad y miró a ambos lados de la cama.
Estaba vacía.
Todo había sido un sueño.
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jajaja mira que lo sabía! Digo no puede ser...demasiado precipitado, no creo que la historia vaya por ahí..o si? y después leo lo del sueño..xDD Genial.
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vale...hay avril que se esta enamorando y todo un sueño jo pues ya podia aver sido real que era muy bonito aunque precipitado
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Odio las historias previsibles... Y aunque no lo parezca, lo de Avril y David está muyyyyyyyyy dificil... Y hasta ahí puedo decir xDD
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k mala .... xd bueno pues solo falta continuarla xDDD
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Avril se sentó al borde de la cama. Todo había sido un sueño. ¿Un sueño bueno, o malo? No lo sabía, y tampoco quería pensar en ello. Sin duda había sido extraño, ''romántico''. ¿Pero por qué él? No sentía nada por esa persona, y dudaba mucho que pudiera llegar a sentirlo. Desde el festival de Glastonbury había pensado que detrás de aquella fachada de amabilidad y sonrisas se escondía una persona soberbia, creida. Quizás fuera así. Lo único que la chica tenía claro es que David se merecía una disculpa por lo que había pasado aquella noche, y no estaba dispuesta a posponerla más. Después de todo, él sólo había querido hacerle un ''regalo''. Miró al despertador: era una buena hora. Cogió el teléfono e hizo un par de llamadas. Cuando alguien es famoso es muy facil conseguir el número de otros famosos. En menos de 5 minutos Avril ya tenía el nº de movil privado de David. Volvió a mirar la hora. ¿Estaría despierto? No quería parecer demasiado preocupada en disculparse. ''No, venga, éste es el único momento. Ahora o nunca''. La chica marcó una serie de números y escuchó con paciencia los tonos. Al 5º, alguien descolgó. Una voz dormida habló con calma:
- Espero que sea importante... -.
''¡Mierda! ¡Estaba dormido!''
- ¿David? -.
- Así me llamaron cuando nací. ¿Quién es? -.
''Que gracioso...''
- Soy Avril Lavigne. ¿Me recuerdas? -.
- Mmmmm... Avril Lavigne... Déjame pensar... ¿Metro sesenta, rubia, ojos azules, increíblemente atractiva? -.
- La misma. -.
- Pues no, no te recuerdo. -.
Avril frunció el ceño.
- Jajaja, es broma, lo siento. -.
- Vaya, que gracioso nos has salido, ¿no? -.
- Si, he visto demasiadas películas de los Monty Phyton. -.
- ¡Dios! ¿Te gustan los Monty Phyton? -.
- ¿Estás de coña? ¡Me encantan! -.
- ¡A mi también! -.
- Dios, ¡me encanta que Avril Lavigne me despierte para hablar de los Monty Phyton! Me siento afortunado, de verdad. -.
- Jajaja, calla anda, no llamaba para eso. -.
- Tú dirás. -.
- Bueno, pues... -. Avril vaciló un poco. No sabía que palabras usar, asi que David terminó de hablar por ella.
- Pues... Quieres disculparte por lo de Glastonbury. -.
''Cabrón''.
- Pues si, quiero disculparme... Me pasé. La verdad es que no se que... -.
- No importa, de verdad. -. La cortó David.
- Y gracias por dedicarme la canción. Era preciosa, de verdad. -.
- Gracias a ti por hacerle caso a la nota de un desconocido, jejeje. -.
- Si, yo también tengo mérito, ¿eh? Jajaja. -.
- Si. Pero verás. que me despiertes de mis maravillosos sueños no me parece bien. Asi que creo que también tendrás que disculparte por eso. Y no valen las disculpas telefónicas. -.
- ¿Qué quieres decir? -.
- Bueno, digo que si esta noche no tienes que ir a ninguna de esas fiestas horteras de famosillos que necesitan emborracharse para sentirse mejores personas, podríamos quedar para tomar un café. -.
El tono de David había sido un poco irónico, asi que Avril decidió contra-atacar con el mismo tono.
- ¿Y qué te hace pensar que tomaré un cafe con un ''niño'' de 20 años? -.
- Jajaja, muy ágil. Pero no se trata de un café cualquiera. Te hablo de un café ''Starbucks''. -.
- ¡Wow! ¡No serás capaz! -.
- ¡Pero qué mal finges sorprenderte! Tendré que enseñarte. ¿A las 8? -.
Avril se tomó unos segundos para pensar. Realmente no tenía nada que hacer en todo el día, y no podría estar tan mal conocer a David. Por lo menos podían seguirse las ironías.
- Está bien... -.
- ¿Conoces la Spring St.? -.
- Claro. -.
- Bueno, pues quedamos en Hope St., en la esquina con la 2ª, ¿vale? -.
- ¿Y que tiene que ver esa calle con Spring St.? -.
- Nada. Pero eres tú la que me has despertado, asi que eres tú la que tiene que aguantar mis tonterias. -.
- Jajaja, claro... Pues creo que se te acabó el chollo de reirte de la chica, porque voy a colgar ya, ¿de acuerdo? -.
- Usted manda señorita Lavigne. Yo creo que seguiré conversando con la almohada. -.
- Jajaja está bien. Adios. -.
- ¡Buenas noches! Y ya me enteraré de quien va dando mi nº de móvil a chicas atractivas... ¡Qué poca decencia, por favor! -.
- Jajaja... -.
Avril colgó y dejó el teléfono sobre la cama. Se quedó con la mirada perdida durante unos segundos, pensando en como podría ser un café con David Evans. Se sacudió sus pensamientos, entró en el cuarto de baño y comenzó a llenar la bañera de agua caliente. Necesitaba relajarse. La noche podía ser muy larga.
-
wauhh que pasara en el cafe jaja creo que nada pero bueno..espero tu continuacion
-
jajaja no veas com le tira la caña constantemente David a Avril xDDDD
Muy bueno siguelo!
-
Esta tarde sin falta, las mañanas son para estudiar ^^
-
Avril, como siempre, llegó tarde a la ''cita'' (por llamarla de alguna manera) con David. Eran las 8 y 20 cuando el taxi la dejó en Hope St., en la esquina con la 2ª, frente a un parque. A pesar de su retraso, no consiguió ver a David por ninguna parte, asi que se sentó en un banco a esperar mientras toqueteaba su movil. Al cabo de unos minutos una mano se posó en su hombro y Avril se giró sobresaltada.
- ¡Tranquila! Que no voy a morderte. -.
- Joder David, que susto me has dado... -.
- Jajaja, menudo careto se te ha puesto. -.
- Eres un imbecil... Jajaja. -.
- Si, pero eso no tiene arreglo... En cambio tu problema de puntualidad si que podría tenerlo. -.
- ¡¿Qué?! ¡Pero si eres tú el que ha llegado tarde! -.
- Cierto, pero seguramente tu hayas llegado unos minutos antes que yo. O eso, o has estado esperándome 25 minutos, lo cual podría interpretarse de varias maneras... -. David puso cara de interesante.
- No te emociones ''niño'', acabo de llegar. -.
- Eres impuntual entonces. -.
- ¡Y tú también! -.
- Ya, pero lo mio tampoco tiene arreglo... -.
- ... ¿Te gusta quedarte siempre con la última palabra verdad? -.
- Oh, bueno, me has pillado... -. Dijo con voz inocente.
- Jajaja venga anda vamos a sentarnos. -.
- Usted manda. -.
Caminaron durante unos minutos hablando de trivialidades hasta que llegaron al Starbucks Coffe, el establecimiento con el café más bueno y más caro que había en Los Ángeles. Justo en la puerta del local, David fue detenido por un grupo de fans histéricas. Una de ellas intentaba hablar, pero solo le salían balbuceos. Finalmente articuló algunas palabras sueltas.
- T-tu... U... U-un-a... F... F... F-fot-to... P-por f-f-fav-o-r -.
La chica parecía a punto de entrar en éxtasis. ¡Había conseguido hablar!. David respondió animado.
- ¿Una foto? ¡Por supuesto! -.
Sin previo aviso, agarró la cámara y fotografio a las chicas.
- Habeis salido genial. -.
Les devolvió la cámara y entró al Starbucks sin decir nada más, dejando a todas las chicas alucinando, entre ellas a la propia Avril. Una vez dentro David no paraba de reirse sentado en la pequeña mesa.
- Jajaja... Jaja... ¿Les, les has visto la cara? ¡Jajajaja! -.
Avril no sabía si reirse o llorar. Desde luego había sido lo más sorprendente que había visto en un buen tiempo.
- David... Querían una foto tuya... -.
- ¡Lo sé! No me jodas, ¿no te ha hecho gracia? -.
Avril pensó durante unos segundos la escena. En realidad, había sido bastante graciosa, y las fans podrían decir que tenían una foto hecha por el mismo David Evans.
- Si... La verdad es que no me lo esperaba, jajaja. -.
- Lo se. -.
- ¿Querías sorprenderme? -.
- Pues no. La verdad es que soy espontáneo a todas horas. Es una de las mejores cosas de la vida, poder hacer algo inesperado y que todos se queden mirándote con la boca abierta. Intento reflejar esa espontaneidad siempre en los conciertos. Quizás por eso siempre salen tan bien. -.
- ¿A qué te refieres? -.
Un camarero los interrumpió para entregarles la carta. Ambos la observaron durante unos segundos y pidieron al camarero. Cuando se marchó, David se acomodó en la silla y miró a Avril directamente a los ojos. La chica sintió una punzada extraña, como la que sintió en la noche del concierto cuando sus miradas se cruzaron por 1ª vez. Avril seguía pensando que había algo extraño detrás de ese chico. Después de unos segundos sin apartar la mirada, David respiró y comenzó:
- A ver. Voy a preguntarte algo que siempre le he preguntado a todos los músicos importantes que he conocido. ¿Te agota dar 15 conciertos en 1 mes? ¿No parar de viajar, estar siempre en un sitio distinto, coger un avión cada 2 días? -.
Avril pensó un segundo. No era una pregunta trampa, y la respuesta era obvia.
- Por supuesto que me agota. Creo que es lo peor de vivir de la música a un gran nivel, esa ''saturación'' que sufres durante las giras. -.
De repente David golpeó la mesa con su puño.
- ¡Lo sabía! ¡Sabía que dirías eso! ¡Todos dicen lo mismo! -.
- ¡Porque es verdad! -.
- ¡No! ¿Cómo puedes decir eso? -.
Avril no entendía la reacción de David por su contestación. Iba a decir algo, pero el chico la interrumpió con la mano.
- A ver, es muy sencillo, presta atención. -. David se acercó a ella, mirándola otra vez a los ojos. Otra vez la misma extraña punzada.
- Bien, imaginate que hoy es Viernes, y estás actuando en Milán. Termina el concierto, coges un avión a París, donde duermes unas pocas horas antes de levantarte para dar entrevistas, hacer la prueba de sonido y volver a actuar esa misma noche. ¿Que sientes? -.
- Pues... No se, cansancio, agotamiento... -.
- ¡No! -.
- ¿No? ¿Qué tengo que sentir? -.
- Mira. Puede que tú des 20 conciertos en un mes y termines agotada, deseando perder de vista un escenario. Pero en esos 20 conciertos tienes que dar siempre el 120%. No vale el cansancio, el estrés, no vale nada. ¿Y sabes por qué? -.
- No. -.
- Porque la gente que te estará viendo en Paris no es la gente que te vio en Milán, ni en Madrid, ni en Londrés. ¿Lo entiendes? Cada noche es una noche nueva. Debes pensar que el concierto que tienes esa noche es el único que tendrás en toda la gira, porque el público que tengas esa noche no volverás a verlo en toda la gira. ¿Lo entiendes? -.
Avril se paró a pensarlo. Era algo obvio, pero sorprendentemente nunca lo había pensado. Pero David tenía razón en todo lo que decía.
- Yo podría dar 25 conciertos al mes si cada noche fuese un público distinto. Si, ya se que es agotador. Son 2 horas en las que sudas, cantas, corres, saltas... Pero es que eso ellos también lo hacen, se cansan más que nosotros y si pudieran nos seguirían a todos los conciertos que hicieramos. -.
- Si... Si, creo que te entiendo. -.
- Nosotros solo tenemos un disco, y ha sido un exitazo. Hemos llenado estadios de 80.000 personas con 20 años. No estamos preparados para esto. Al principio, antes de salir a tocar, sentía una presión increíble. Estaba agotado de tantos conciertos, tantas entrevistas, tanta música.
- ¿Y que pasó para que ahora pienses así? -.
- Pues, simplemente... Salí a un escenario, a hacer lo mismo de cada noche. Las mismas canciones, los mismos juegos de luces. Pero todo era distinto. Porque ahora eran otras 30.000 personas las que me gritaban. Entendí que esas personas se lo merecen todo igual que ellos me lo han dado todo a mi... -.
David descansó en su silla, dejó que las palabras entraran en Avril. La chica comenzó a pensar en todo lo que había escuchado y su mente viajó por los recuerdos de muchos de sus conciertos.
- Joder... Tienes razón, ya lo creo... -.
- Entonces, qué me dirías si yo te preguntara, ¿te agota dar 15 conciertos en 1 mes, no parar de viajar, estar siempre en un sitio distinto, coger un avión cada 2 días? -.
Avril se tomó su tiempo para contestar. Finalmente lo comprendió todo y respondió con rotundidad.
- Te diría que vale la pena. Que cada noche es una noche única. Que cada público es un público único. -.
- Me encantas, ¿lo sabías? Jajaja. -.
- Si, algo había oido... -.
- Claro, lo olvidaba, tienes tantos admiradores, que uno más debe ser insignificante... -.
- ¡Eh! No es a mi a la que paran por la calle para hacer fotos... -.
- ¡Oh! Es cierto, lo había olvidado. Noto como mi ego vuelve a subir. -.
- Jajaja, eres un personaje. -.
David se limitó a sonreir y a mirar a Avril por encima de su taza. Parecía que esos ojos azules tenían la capacidad de derretir a cualquiera.
- Pero, debo agregar, que no todos tus fans famosos te han tenido de fondo de pantalla. -.
- ¿Perdona? -.
- No te sorprendas tanto, que tampoco seré el primero. -.
- ¿Me tenías de fondo de pantalla? -.
- ¡Pues claro! Era de tu época ''rosita''. -.
- ¿Qué? -.
- Jajaja, ¡deja de sorprenderte coño! Yo, al igual que el 80% de la generación de finales del 80 y principios del 90 nos hemos criado con Complicated, Sk8er Boi, My Happy Ending... ¿De verdad creias que no te conocía? -.
- No, no, no es eso... Sabía que me conocías, pero no que me escuchabas... -.
Avril estaba sorprendida de verdad.
- Pues anda que no diste por culo con tu primer disco. Me refiero para bien claro. Estaba por todas partes. Es una pena que nuestro disco haya batido los records de ventas que batió Let Go, ¿verdad? Jajajaja. -.
- Jajaja, eres un imbecil insoportable... -.
- Yo también te quiero. -.
- ¡Y que sepas que no me molesta en absoluto! Todavía os saco 3 discos... -.
- Danos unos años y ya verás... Los adolescentes pasarán de tener tu foto de fondo de pantalla a ponerme a mi... Aunque si son tios prefiero no saberlo... -.
- ¡Jajajaja! ¡Es verdad¡ Olvidaba lo de que me habías tenido de fondo de pantalla... -.
- En tu etapa rosita, recuérdalo. -. Agregó con una sonrisa.
- Jajaja... ¿Y qué foto era? -.
- Estabas tumbada en una cama, así en posición sexy, con un vestido blanco... La verdad es que esa foto tenía su morbo, ¿por qué la quitaría? -.
- Jajajaja estúpido... Bueno, siempre puedes volver a ponerla. -.
- No creas que no lo he pensado, porque aun la tengo guardada. Pero no, ahora de fondo tengo a mi novia. -.
Parecía que a Avril se le había parado el pulso. ¿Ha dicho novia?.
-
- Como... ¿Tienes novia? -.
- Si si, pero tranquila, no es celosa... Luego te la enseñaré. -.
- ¿Qué? ¿Luego me la enseñarás? -.
- Si, bueno, había pensado que podíamos ir a mi piso a rematar el café con una granizada, ¿no? Ya sabes que soy muy joven para beber... Jajajaja. -.
Avril se sacudió las ideas y se intentó aclarar.
- No sabía que tuvieras novia... -. Su tono parecía delatar algún interés, pero David no se había dado cuenta.
- Por supuesto, está siempre conmigo en el escenario. -.
- Am... Bueno, solo te he visto una vez en el escenario asi que... -. ''Controla tu tono Avril...''
- Si, pero la viste. -.
- ¿A tu novia? ¿En Glastonbury? -.
- Si. Pero es normal que no la recuerdes. -.
- No, no se, allí había mucha gente... -.
Avril estaba desconcertada. Miró fijamente a David y vio que el chico estaba a punto de reirse.
- Me estás engañando, ¿verdad? -.
Finalmente el chico rompió a reir. Aunque Avril se sintió aliviada por saber que había sido mentira, no le había gustado la broma. Pero, ¿por qué?. David volvió a hablar.
- Jajaja, no te he engañado. Pero es que mi novia no es una persona. -.
- ¿Eh? -.
- Jajajaj... Te lo explico. Mis guitarras las fabrico yo mismo con la ayuda de un gran luthier. Pongo muchísimo cariño en cada una de ellas. Pero hay una en especial que me costó meses terminar. Esa guitarra tiene para mi muchísimo valor sentimental. Y como buena estrella del Rock que soy, me gusta ser excéntrico, y siempre he bautizado mis guitarras. Y a esa guitarra siempre la nombro como si fuera mi novia, mi amor, etc... -.
Avril pensó un poco en lo que acababa de escuchar.
- Estás algo flipado, ¿no? -.
- Muchísimo. Ya te he dicho que soy una estrella del Rock. -.
- Ya, pues me habías engañado, que lo sepas. -.
- Lo sé, por eso es tan divertido jajaja... -.
- Si si, muy gracioso... -. Avril se terminó el café y sacó el movil para ver la hora.
- Bueno, ¿qué hacemos? -.
David se bebió el último sorbo de su café y se apoyó en el respaldo de la silla.
- ¿Vamos a mi casa? Se que suena seductor, tentador, provocador... Pero no te pienses mal, solo quiero emborracharte y aprovecharme de ti. -.
- Jajajajajaja... ¿Esas cosas se te ocurren a ti solo? -.
- Generalmente si, aunque también suelo decir frases de Homer Simpson. -.
- Dios, ¿ves los Simpsons? -.
- Solo tengo 20 años, recuérdalo. Me gusta sentirme infantil durante 1 hora al día. -.
- ¿Y el resto? -.
- ... Joder, no lo había pensado... -. David puso cara de total confusión.
- Jajaja. -.
Avril pensó que hacer. Se lo estaba pasando bien, no tenía ganas de irse a su casa. Meditó durante unos segundos.
- Bueno, vamos a tu casa, pero espero que tengas algo más que granizada. -.
- ... ¿Agua del grifo? -.
- Jajajaja, ¿nada más? -.
- ... ¿Del vater? -.
- ¡Dios! ¡Calla anda! Jajaja. -.
Avril levantó el brazo para pedir la cuenta, pero David la cortó. Sacó su cartera y dejó 20 dolares en la mesa.
- La gente suele pedir la cuenta... -.
- La gente NORMAL suele pedir la cuenta. Yo soy mas de dejar 20 dolares e irme. -.
- Jajaja, tú mandas... -.
Los 2 salieron del local.
- ¿Has venido en coche? -. preguntó Avril.
- Si, tengo el helicoptero estropeado. -.
- Jajaja... No puedo contigo. -.
Andaron durante unos minutos y llegarón al coche de David, un Audi azul metálico de 5 puertas. Avril se detuvo para examinar el coche.
- ¿Qué pasa? ¿No te gusta? -.
- No, es que... Joder, no te pega nada este coche. -.
- ¡Eh! ¡No lo insultes! Con lo bueno que es... -. David se acercó al capó y lo besó.
- Venga, sube. -.
Los 2 entraron en el coche. Antes de arrancar David conectó su iTouch a un cable que salía del reproductor. Al instante comenzó a sonar ''Viva la Vida'' de Coldplay.
- No podrás decir que esto no motiva, ¿eh? -.
Avril se reía con la escena. David arrancó y se perdió por las calles. Antes de que acabara la canción estaba aparcando en su plaza de garage.
- Vaya, si que vives cerca del centro. -.
- Si, me gusta la actividad. No aguanto a esos ricachones que tienen mansiones en Bel-Air. -. David miró a Avril, que le devolvía la mirada con el ceño fruncido.
- Jajaja, no te enfades, es broma. Pero a mi no me van las casas grandes, me gusta tenerlo todo a mano. -.
Mientras el ascensor subía, Avril intentaba imaginar lo que se iba a encontrar en casa del chico. La puerta del ascensor se abrió. Estaban en la última planta. Una única puerta sólida de madera presidía el pasillo. David comenzó a examinar todo el pasillo buscando la puerta de su casa. Finalmente se detuvo ante la única puerta del pasillo.
- Vaya, supongo que sera ésta. -. Dijo entre risas.
- ¿Por qué no te hiciste cómico? No habrías sido malo. -.
- Porque entonces no estaría aquí contigo. -. Agregó con una sonrisa pícara.
Avril seguía sintiendo algo raro con las miradas y las sonrisas de ese chico. No era amor, por supuesto, pero si una sensación que no recordaba haber sentido.
- Bien, hemos llegado. -.
David abrió la puerta. Todo estaba oscuro.
- Mmm, David, ¿y si enciendes la luz? -.
- Usted manda. -.
David pulsó un interruptor y todas las luces se encendieron. Avril dejó escapar un grito ahogado de asombro.
- Dios... Es fantástica... -.
-
muy bueno jaja que graciosillo el chaval
-
Qque bueno lo de la novia xD Madre mia alguien en realidad puede estar haciendo bromas a cada segundo? pero la verdad es que son muy buenas como se te ocurren!? Vaya crak, me meo con los comentarios xDDD
-
David pulsó un interruptor y todas las luces se encendieron. Avril dejó escapar un grito ahogado de asombro.
- Dios... Es fantástica... -.
La casa parecía un gran cuadrado sin paredes. En un lado estaba la cocina. En otro una serie de puertas. Y al fondo, un enorme salón y la terraza. Por supuesto no era su lujosa mansión, con 8 cuartos de baño, pero era uno de los pisos más grandes que recordaba haber visto en su vida. David se quitó la chaqueta y la dejó en una mesa junto a la puerta, mientras Avril seguía contemplando la casa.
- Deduzco de tu cara que te gusta el piso. ¿Quieres una servilleta? -.
- ¿Una servilleta? -.
- Para las babas, ya sabes. -.
- Ja ja... Si, la verdad es que está genial, no se, es enorme pero sin dejar de ser... -.
- Acogedor, si. Eso era lo que pretendía cuando la construí. -.
- ¡¿Qué?! ¡¿La contruiste tú?! -.
- En verdad no, pero yo la pagué, que es lo mismo, jajajaja. -.
- ¡Idiota! Ya decía yo, un ''niño'' no puede hacer cosas así... -.
- ¡No quieras saber lo que un ''niño'' es capaz de hacer! -.
- ¡Ja! -.
- Bueno, señorita ''Mansión de 39 habitaciones en Bel-Air'', ¿quieres ver el piso? -.
- Si. Además, no creo que me pierda en tan pocos metros cuadrados, jajaja. -.
David imitó la risa de Avril lo más cómico que pudo. A Avril le divertía ese juego. Poco a poco David le fue mostrando la casa: la cocina y la abarrotada despensa de dulces y demás cosas deliciosas, el enorme salón con la tele de plasma y sus enormes sofas, las 2 habitaciones (en las que David soltó las oportunas bromas acerca del poco ruido que hacían las camas) y los cuartos de baño. Finalmente, se detuvo ante una puerta que estaba separada de las demás. Esa puerta era distinta al resto. Parecía mucho más solida y tenía una cerradura.
- Bien, señorita Lavigne. Detrás de esta puerta está mi mundo. ¿Está usted preparada? -.
- Por supuesto que no, pero ya que he venido hasta aquí, valdrá la pena intentarlo. -.
- Jajajaja, así me gusta. -.
David separó una llave del manojo y la metió en la cerradura.
- Dios, debes tener oro ahí dentro para cerrar con llave. -.
David se detuvo y miró a la cantante. Se acercó unos centimetros a ella perforándola con sus ojos. Avril sintió como su estómago se daba la vuelta. El chico le guiñó un ojo.
- Es mucho mejor que el oro... -.
Abrió la puerta y encendió la luz. El cuarto era una sala enorme, casi igual que el resto de la casa. Una pared entera la formaba un sólido cristal con una puerta que daba a otra terraza, desde la que se veía el iluminado centro de Los Ángeles. Pero no era eso lo que era más valioso que el oro para David. Avril ya entendía que esa puerta tuviera una cerradura. Ante su vista se desplegaba un auténtico estudio de grabación. En la punta de la sala en la que se encontraban había una enorme mesa de mezclas con varios ordenadores encima. Frente a la mesa, unos 15 amplificadores Marshall, Vox, Fender... Colgando del techo y en la pared opuesta al enorme cristal había unos 20 micrófonos. Todo el suelo estaba repleto de cables que viajaban por toda la sala. En el extremo opuesto a la puerta por la que habían entrado había un enorme piano de cola blanco. Era increíble el espacio que había entre una punta de la sala y la otra. El medio de la sala era curiosamente lo que estaba más vacio, donde solo se encontraba un enorme sistema de Rack, una pedalera y varias guitarras colocadas en fila.
- David... Creo que ahora si que voy a necesitar una servilleta. -.
- Jajaja, si, te entiendo. -.
Ambos se quedaron unos segundos en la puerta. Avril estaba realmente asombrada.
- Dios, aquí dentro puede haber... -.
- Muchísimos miles de dolares. Por eso está la cerradura, la alarma, las cámaras, los cristales blindados... -.
- No me extraña... -.
- Además, ¿ves ese aparatito? -. Dijo señalando una maquina blanca que estaba en el techo.
- Si. -.
- Controla la temperatura, la humedad, la presión del aire... Todo lo que tú quieras para conservar perfectamente el equipo. Por supuesto, lo inventaron los chinos. -.
- Menuda pasada... -.
- Pero ven, te enseñaré lo mejor de todo. Ten cuidado con los cables. -.
A pesar de las docenas de cables que cruzaban la sala, todos estaban muy bien puestos, asi que era bastante dificil tropezarse. Caminaron hasta el centro de la sala, donde David se detuvo.
- Aquí es donde hago mi música: mi rack, mi disparador, mi micrófono... Y por supuesto, mis guitarras. -.
Avril se acercó a la 1ª guitarra de la fila y la examinó con cuidado.
- Nunca había visto una guitarra así. -.
- Lo se. El cuerpo lo diseñé yo. Es una mezcla entre una Stratocaster y una Telecaster. Como ves, todas tienen el mismo cuerpo y de su aspecto cambia unicamente el color. Pero tecnicamente, todas tienen algo distinto: las pastillas, los controles, el mástil... Cada una da un sonido único. -.
Avril estaba maravillada. Las guitarras eran totalmente monocromas. Azul, rojo, negro, blanco...
- ¿Y todas tienen nombre? -.
- Por supuesto, mira el clavijero. -.
Avril observó el clavijero de la guitarra roja que tenía frente a ella. Leyó con incredulidad.
- ... ¿Red? ¿Se llama Red? -.
- Claro, por el color. -.
- ¿Y esta azul como se llama? -.
- Blue. -.
- Joder, ¡pero qué poco original! -.
- Jajajaja, si, lo se, los nombres no son lo mio. De todos modos solo les pongo nombre para que los técnicos las distingan, y el color es lo más llamativo claro. -.
Avril observó los clavijeros de todas.
- ¿Y la marca? -.
- No tienen. Ya te dije que las hago yo con un gran luthier. Pero no busques el logo de Fender o Gibson, porque no lo verás. -.
- Vaya... Y bueno, ¿cual es tu novia? -. Preguntó mientras señalaba las guitarras.
- Jajaja por favor Avril, mi novia se merece mas cuidado que estar ahí, ¿no crees? -.
David cogió con cuidado un estuche que estaba en el suelo junto a la pared. Lo dejó a los pies de Avril, que se arrodilló.
- Bien, señorita Lavigne, le cedo los honores. -.
La chica quitó los cierres de seguridad y abrió el estuche.
- ¡Dios! -.
Por su cara parecía no creerse lo que estaba viendo. Miró a David.
- Te presento a Silver. -.
Era sin duda la guitarra más bonita que Avril había visto en su vida. El cuerpo era muy parecido al de las otras guitarras, pero estaba mucho más redondeado en los bordes. Pero lo que tanto la asombraba no era la forma del cuerpo, sino el material del que estaba hecho.
- Esto... ¿Esto es...? -.
- Cromado. Totalmente cromado. -.
La guitarra estaba impecable, reflejando la luz de la sala. El cromado era asombroso, y cubría todo el cuerpo y el clavijero.
- ¿Como demonios lo has hecho? -.
- Con muchos meses de trabajo. -. David se arrodilló junto a Avril para contemplar su guitarra.
- Tocale el cromado con la yema de los dedos. -.
Avril obedeció y apretó con suavidad la yema de sus dedos contra la suave y fría superficie.
- Arrastralos por el cuerpo. -.
La chica lo hizo y pudo notar como sus dedos parecían resbalar. Era una sensación parecida a tocar un hielo muy muy púlido. Sus dedos se deslizaban sin rozamiento alguno por la bella forma.
- Seguro que has notado el tacto de la guitarra. ¿Pero no te llama la atención algo mas? -.
Avril contempló el movimiento de sus dedos. David tenía razón, había algo más.
- ¿No se quedan marcados los dedos? -.
- Ni los dedos, ni el polvo, ni nada... La superficie los repele. Digamos que este cromado no es barato. Ahora coje la guitarra. -.
- ¿Estás seguro? -.
- ¡Por supuesto! Levantala. -.
Avril le hizo caso. Enseguida entendió el interes de David en que cogiera la guitarra.
- ¡¡Dios mio!! ¡¡No pesa nada!! -.
- 6 kilos menos que la mayoría de las guitarras. -.
- ¿Cómo? -.
- Bueno, ¿conoces el material con el que hacen los aviones? -.
- Mmm... Una especie de aluminio, ¿no? -.
- Exacto. Muy ligero y muy resistente. Bien, pues esta guitarra está hecha con un material 100 veces más ligero y resistente, y por supuesto, 100 veces más caro. Ese material es el que se encuentra entre el cromado y la madera. -.
- Dios, es increíble... -.
A Avril le apasionaban las guitarras, y nunca había visto nada igual.
- Av, ¿cuánto cuesta tu Telecaster? La que Squier te hizo personalizada. -.
- Bueno, creo que se vende por 700 dólares más o menos, no estoy segura ahora mismo. -.
- ¿700? Jajajajaja. -.
- ¿Qué tiene de gracioso? -.
- Bueno, señorita, usted tiene ahora mismo más de 13.000 dolares en sus manos. -.
- ¡¡¡¿¿¿Qué???!!! -.
Avril dejó la guitarra en el estuche y lo cerró en menos de 1 segundo.
- ¡Dios mio! ¡¿Cómo van a ser 13.000 dolares?! -.
- Jajajaja, ¿cuánto crees que cuestan las otras? Están todas entre 9.000 y 11.000 dólares.
- ¿Pero de donde sacas ese dinero? -.
- De los discos, claro. La inmensa mayoría de lo que he ganado con 2bleN está en esta sala. -.
- Pero es que, 13.000 dolares... Es una locura... -.
- Si, lo sé... Entiendes ahora que la guarde en un estuche, ¿no? -.
- ¿En un estuche? ¡Yo la metería conmigo en la cama! -.
- Jajaja no creas que no lo he pensado, jajaja. -.
- Estás loco. -.
- Pero eso te gusta, ¿a que si? -.
Avril intentó hacerse la interesante.
- Bueno... A ratos... -.
- Jajaja. Siempre con respuesta para todo. Si tuvieras 20 años diría que eres mi media naranja. Pero con 26, ya eres una naranja un poco pocha. -.
- ¡¿Perdona?! ¡Yo estoy genial! -.
David la observó de arriba a abajo sin cortarse. Finalmente se detuvo en sus ojos, examinándolos con cuidado.
- Si... La verdad es que estas genial... -. El chico había usado un tono que no había usado en toda la noche. Parecía haberlo dicho como la dedicatoria de Glastonbury. Parecía haberlo dicho de corazón.
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wauhh!! ahi hay tema jaja
...........por supuesto lo han hecho los chinos ...........jaja
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Cuidadín,cuidadin que te veo venír........eso de los chinos de lo más original,ves?? jaa,jaaa vaya imaginación que tienes,tú.......a ver qué pasa ahora,venga ya! :)
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jajjajaja que bueno cada vez mejor xD Madre mia pues menuda sala no? Ojala tuviera yo una igual, me encantan las guitarras pero nunca me he decidido por tocar una ni hay dinero xD Yo ojala tuviera ese piano te cola en mi casa, toco el piano, pero vamos, mio propio solo tengo un teclado de esos cutres xDDDDDDD Cuando me independice ahorrare para comprarme uno de cola jajaja
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He intendado describir como me gustaría que fuese mi casa xDD
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joder pues si que tienes gustos caros jajaja porque vamos la sala esa con als guitarras de 13.000 es flipante yo quiero tener una guitarra asi!xD
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Jajaja pues esa guitarra existe, aunque no es tan cara... cuesta unas 5.500 libras... Y la usa Matt Bellamy (Muse) ;)
(http://kholis3456.files.wordpress.com/2009/12/mansonchromebomber.jpg)
Claro que yo la he descrito más bonita, aunque para mi no puede ser mas perfecta jajaja
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Jod** pedazo de guitarra...:eek:
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ya ves ..creo que me he enamorado....jajajaja
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mañana actualizo sin falta ^^
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Ooooooh! No has cumplido tu palabra eh Sk8er xDDDD Venga siguela cuando puedas que está chulísima!!! ;)
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Lo siento, ahora con los exámenes... :( El jueves tengo el último, asi que calculo que estaré con la resaca hasta el sábado, y sábado y domingo conciertos asi que...Intentaré lo antes posible :)
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jejeje ok xD Esperamos nuevo capítulo la próxima semana!! =)
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O.O vale!jaja pero no tardes mucho!
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este fic creo que ha muerto..T.T
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Joooo si Sk8er muy mal eh! Con lo que molaba, esperemos que lo sigas..=)
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ya se me habia olvidado si siguelo que estaba muy bienn!!!