El problema no es que beba, la cosa es que beba en excesos. Si se toma lo que sea de forma moderada y con cabeza, no le ocurrirá nada. Otra cosa distinta es que se pase.
Aún así, no creo que esté cada dos por tres bebiendo como loca. Tan sólo, lo que ocurre es que los paparazzis se meten en todos lados y cuando pillan lo más mínimo se ponen a difundirlo a bombo y platillo, como si de una caza de brujas se tratara.
No la juzguemos por unos cuantos vídeos que hayamos visto, pues son de días aislados.