Aquella misma noche algunos de ellos planearon escaparse del hotel a altas horas de la madrugada, mientras el resto dormía, para tratar de llegar hasta la habitación de la cantante.
En cada habitación descansaban tres personas. avrilatina se levantó en silenció en la suya y se detuvo al pie de la cama de winly9. Luego dijo en voz baja:
- Vamos, Brenda, que está dormida - después, ella y sk8ergurl salieron de la habitación en silencio.
En el pasillo las esperaba Avril-star.
- ¡Ya era hora! ¿Vas a salir con eso?
Sk8ergurl miró sonriente sus zapatillas de estar por casa y dijo:
- ¡Claro!
- ¿Dónde está Knowles? Se supone que habíamos quedado a las tres.
Al fondo del pasillo se escucharon pasos. Ellas se escondieron temiendo que no fuera quien esperaban.
- ¿Chicas? - preguntó al vacío.
Avrilatina asomó la cabeza y lo vio.
- Es él, vamos.
Las tres se acercaron a él y vieron que no iba solo.
- ¿Qué hace él aquí?
- Vamos, no esperaríais que me pierdiera algo así, ¿no? - dijo Nunn.
- Es que.. - explicó Knowles - me ha pillado.
- Bueno, vamos.
Todos bajaron a la planta baja del hotel Brook en silencio. Se aseguraron de que no hubiera gente que les viera y, afortunadamente, el recepcionista tampoco lo haría porque estaba dormido.
- No sabía que los ingleses fueran tan dormilones - dijo sk8ergurl.
- No lo son - rió Knowles -, creo que me he pasado con los somníferos.
Nunn explotó en una carcajada.
- Cállate, vamos, no lo eches todo a perder ahora - lo regañó Avril-star.
Atravesaron las puertas del hotel y fueron recibidos por el gélido frío de las calles de Manchester.
En el hotel de Avril, que estaba al otro lado de una inmensa avenida, la vigilancia era infranqueable. Uno de sus guardaespaldas lo veía todo bajo sus gafas de sol que sepultaban cualquier gesto o expresión en su cara.
Los cinco caminaron calle abajo, luego cruzaron al otro lado de la avenida y pensaron cómo burlar la vigilancia. Tras mucho pensarlo, decidieron que, después de todo, Nunn les serviría para algo.
Los cuatro esperaron en la esquina. Nunn echó a andar hacia la puerta del hotel de Avril y trató de adentrarse.
- Where do you think you're gone? - preguntó el guardaespaldas.
Nunn fingió no entender nada.
- ¿Cómo?
El guardaespaldas volvió a repetir lo mismo.
- No te entiendo, tío.
- Stupid kid! Get out of here!
Nunn siguió tratando de liarle. Luego sacó un papel y un boli y pronunció en un inglés penoso apoyándose en el capó de la limusina de avril:
- Writte it here!
El guardaespaldas perdió la paciencia y fue a por él.
En aquel momento los cuatro pudieron pasar y le dieron las gracias a Nunn gesticulando mientras él trataba de apartar las manazas del guardaespaldas del cuello de su camisa.