VIENDO "NOBODY´S HOME" EN CASA DE UNOS AMIGOS...
por Toria
Estaba el otro día en casa de unos amigos por la tarde, y teníamos puesta Mola TV, viendo los vídeos que pasaban y riéndonos de los SMS guarros que salían a cada momento, cervezas y latas sobre la mesa. Y en eso que ponen el vídeo de Avril "Nobody´s Home", del UMS. Y me quedé callada mirándolo y se me encogió el corazón. Hacía montón de tiempo que no lo veía, porque las teles ya no lo ponen y yo no lo pongo tampoco, aunque oigo la canción en el CD, pero no es lo mismo que ver el vídeo. Así que me quedé callada y la mirada fija en la pantalla y los demás notaron que me pasaba algo. "Tía, qué tienes", dijo alguien. Traté de hablar, pero no podía porque la voz me salía ronca y los ojos los tenía húmedos, así que señalé la pantalla y seguí mirando el vídeo hasta que acabó. A otros les interesaban más las guarradas que colgaban los del chat en Mola TV, pero volvieron a preguntarme qué me pasaba. "Es que esta canción cambió mi vida" les dije. "Vaya, ¿en qué?", preguntó la Begoña, que es bastante obtusa. "Pues que me cambió la vida, tía, que yo estuve a punto de acabar como la de la canción". "¿Y eso?", preguntó uno de los chicos. "Caray, que estaba muy mal, medio loca y a punto de fugarme y hacer disparates... Y un día sola en casa de alguien vi ese vídeo y... bueno, que cambió mi vida. Me volví normal, por decirlo así". "Pero, tía, dinos qué es lo que te pasaba", insistía la Begoña. "Ya qué importa, lo superé y está olvidado". Entonces se metió Rosa: "Es que Vicky estaba colada por un sirvergüenza que la quería obligar a..." "Oye, ¿te quieres callar?", la corté enfadada. "A ver tía, tú has empezado, diciendo que si la canción esa o el vídeo ese te cambiaron la vida y eso, así que no nos puedes dejar a medias". "¿Y la canción de una atontada como la Avril te salvó la vida? Pues sí que eres gansa", me dijo uno de los chicos. "Oye, iros un poquito a la mierda, ¿vale? Yo lo pasaba muy mal en aquel año, y estaba a punto de perderme de mala manera y nadie me echaba un cable. Y vi ese vídeo y me hizo pensar y sentir y abrir los ojos. Y hoy ya no soy como entonces, lo he superado y he olvidado toda aquella mierda en que me metía, así que menos gracietas a mi costa", dije enfadada.
Dijeron algo, pero yo me levanté y me fui al lavabo a mojarme la cara. Les oí que decían algo de que un tío llamado Casio me traía a mal perder y me estaba maleando en aquellos tiempos, pero cerré la puerta y no les oí: todo eso lo tenía ya olvidado.
Bueno, supongo que no se les puede culpar. Hay personas que se ve que viven tan bien y tan felices que no entienden a veces las cosas, que una pueda estar a punto de tirar la vida a la basura, y le llegue la mano de alguien, una mano en forma de vídeo o de canción, y la saque de esa basura en que se ha metido. Y, sí, salga de ella y tenga una segunda oportunidad de hacer cosas nuevas, con nueva gente, con nuevas ganas, vivir una nueva vida. Yo no me reí cuando un amigo me contó hace muy poco que un libro le salvó de suicidarse, y le hizo ver la vida de otra manera. Me pasó con ese vídeo de Avril lo mismo que a Luis con el libro.
Me sequé la cara y miré al espejo. Apenas hacía un par de años de todo eso y parecía un siglo. Si no hubiera pillado el vídeo de Avril aquella noche... ¿dónde estaría yo ahora? ¿qué me habría pasado? Me daba miedo pensarlo.
En fin, gracias a Dios todo era distinto y mejor en mi vida. Bueno, gracias a Dios... o a Avril.