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Historias de Miedo

Iniciado por Nathaly, 15 de Agosto de 2005, 08:13:43 PM

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Lluvia_Lavigne

si alguien se sabe alguna más k se anime!!

XiNXa

Yo no leo ninguna qe tenga qe ver con fantasmas, ke me dan mucho respeto esos temas...
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I prefer the term "fuck puppet".

Nathaly

La Sombra de la Ventana

La primera vez que acompañé a mi padre en el hospital era una oscura noche de invierno. Durante todo el día había estado amenazando tormenta, oscuros nubarrones parecían colarse entre los árboles y los tejados, y el viento ululaba en los mástiles de los veleros y en las campanillas de las traíñas del puerto. La clínica estaba frente al mar, en el antiguo paseo marítimo que ya había dejado de ser transitado hacía tiempo.

Me acurruqué en el silloncito junto a la cama. Mi padre dormitaba aún la anestesia de la operación y había un silencio casi absoluto. No tenía sueño. Miré por el ventanuco hacia el exterior y pude comprobar cómo empezaban a caer unas gruesas gotas de lluvia. Abajo en el patio había un par de árboles raídos y unos arbustos flanqueaban el portalón del viejo edificio abandonado de enfrente. "Qué puerta tan antigua –pensé- qué pena que no la restauren". Alcé la vista hacia las ventanas cuyos cristales, cubiertos de polvo marrón, se habían convertido en añicos multicolores. Aquellas vidrieras eran los vestigios de un caserón de principios de siglo, un antiguo hospital de campaña que acogía tanto a soldados de la guerra civil como a marineros que precisaban de cobijo y cuidados médicos. Era gris pero se tornaba púrpura cada vez que la luz de los rayos de la incipiente tormenta iluminaban su silueta. Las ramas de las acacias se balanceaban con el vendaval, reflejando en la fachada siluetas multiformes y fantasmagóricas. Aquel edificio parecía haber sido concebido como decorado de una película de terror.

La enfermera entró con cuidado. Iba a medirle a mi padre la presión arterial cuando un relámpago llenó de luz fluorescente hasta el último rincón de la habitación. Tras él, el estremecedor sonido de un trueno hizo que mi padre despertara momentáneamente de su letargo y que a mí se me erizaran todos los vellos de la piel.

-¡Dios mío, -exclamó la enfermera- qué noche tan horrible! Con el miedo que tengo a las tormentas... Durante unos minutos estuvo allí, fonendoscopio en mano, contemplando absorta a través de la ventana cómo los rayos se cruzaban en el cielo. Parecía buscar algo en el caserón de enfrente. Su vista iba de una ventana a otra, de un lado a otro de la fachada, como si esperara a que de un momento a otro sucediera "algo".

-¿Qué pasa? –le pregunté- ¿qué miras?

Volvió la cabeza hacia mí. Clavó su mirada en mis ojos y su gesto me estremeció.

-Dicen que ahí enfrente pasa algo. En tiempos de guerra un niño de diez años enfermó de la peste y le trajeron aquí. No tenía a nadie en el mundo porque sus padres habían sido fusilados y la noche en que murió había una horrible tormenta. Igual que esta noche. Cuentan que presagia la muerte. Y que quien lo ve no puede olvidar su sonrisa nunca más.

No le respondí. Aquella historia me había parecido tan absurda que ni siquiera la reconocía buena como leyenda urbana. "Tonterías para niños en noches de tormenta" –pensé. Mientras ella tomaba la temperatura a mi padre, que seguía respirando profundamente en la cama, pude ver el miedo en sus ojos. De vez en cuando volvía la vista hacia la ventana con una extraña especie de disimulo. Era como si no quisiera que yo me percatara de su recelo. Se marchó en silencio, sin mediar una sola palabra más.

El sueño me iba venciendo poco a poco. De pronto sentí un pinchazo agudo en el cuello, probablemente producto de la mala postura en la que me había quedado dormida, y sentí la extraña necesidad de mirar tras los cristales en lugar de comprobar cómo seguía mi padre. Un escalofrío recorrió de punta a punta mi espina dorsal. El temporal aún no había cesado y era difícil divisar con nitidez nada de lo que sucedía allí fuera. Entorné los ojos intentando buscar en lo profundo de aquella oscuridad y por un momento pensé que algo por dentro se me estaba helando. Allí estaba él. De perfil junto al alféizar de una de las ventanas del segundo piso, mirando hacia el pedazo de mar que se divisaba hacia poniente. Vestía una camisa con levita y corbata negras, restos de la precoz mortaja con que le habían dado sepultura. El cabello escrupulosamente alisado hacia atrás y su cara era tan blanca... Tenía los pómulos hundidos y unas amoratadas ojeras le daban aspecto de mirar a través de un par de grandes agujeros negros. Seco e inexpresivo, seguía mirando hacia el mar. De pronto torció el gesto, lentamente fue recorriendo con su mirada pétrea la distancia que separaba la playa de la ventana donde yo me encontraba y... me sonrió. No fue la tierna sonrisa infantil que se espera en cualquier niño de corta edad, sino una especie de mueca mitad maligna y mitad atormentada.

Noté su presencia dentro de la habitación. No había nadie allí excepto mi padre y yo y sin embargo... Sentía su aliento en la nuca, escuchaba su lastimosa voz de niño implorando dios sabe qué desde el más allá. Notaba su silueta de espectro moverse libremente en aquellos pocos metros cuadrados. Luego, sin más, volvió a deslizar su sombra por aquella ventana deshecha y polvorienta hasta que desapareció.

De esto hace ya unos meses. Los mismos que hace que mi padre falleció. La operación era sencilla y había salido bien, estaba previsto darle el alta hospitalaria a las 72 horas de la intervención pero inexplicablemente, contra todo pronóstico, empezaron a fallarle las constantes vitales y... No quiero pensar que aquella sombra de la ventana presagió su muerte. No estoy dispuesta a creer que la historia que me contó la enfermera era cierta, de hecho, sigo pensando que esa figura que creí ver no fue más que producto del cansancio y de una imaginación predispuesta a lo sobrenatural. Sin embargo... ¿por qué desde entonces tengo su sonrisa grabada en la memoria?.

vitoriana1988

jode maxo k historias... pareceran una xorrada pero cuando duermes no son tan xorrada. a mi la historia k me marco y me akojone fue la de veronica... JODER K MIEDO seguramente os la sepais pero weno os la cuento:

Esto es lo justo qye nunca debes hacerL: ponerte frebte al espej y repetir nueve veces seguidas el nombre de Verónica.
No seras la primera que se rie al conocer esta historia, que lleva circulando por todo el mundo desde hace varias decadas.
mucho antes que tu han pensado que se trataba de un cuento chino y se ha buirlado, pero otras personas asgeuran que quoens no han hecho caso a la advertencia y han aceptado el desafio, han cargado con una maldicion terrible.

¿quien es Vernoica¿ o mejor dicho ¿quien era¿, Se trata de una chica de 14 años que, stando en el pueblo con sus amigos, hizo espiritismo en una casa abandonada. todo el mundo que es algoi tremendamente peligroso y que jamas debe tomarse como un juego. ella no siguio las reglas de los ganstasmas, se burlo toda la  invocacion y una silla que habia en la habitacion cobro vida y la golpeo morytalmente en la cabeza.
Sin embargo, vernoika aun no descansa e paz. Su espiritu esta condenado y vaga buscando venganza entre aquellos que no saben respetar el Mas Alla, como le uscedio a ella en vida.
Rita era una chica de la edad de vernoika que cnocio la leyenda en su instituto. sus amigos la picaron, diciendole que no se atreberia a decire 9 veecs vernoka delante de un espejo. a ella le daba miedom pero vencio su terror porque le avergonzaba quedar mal ante todo el mundo.
una compañera fue con ella a los servicios de esa planta del instituto para comprobar, entre risas, si cumplia la prueba.
lo hizo, no paso nada y el grupo lo olvido enseguida. Menos Rita. PAra ella, la autentika pesadilla comenzo esa misma nochoe.
estaba en la cama, cuando un sonida la desperto. no se trataba de un estrepito, sino de una especie de susurro indescifrble que oia cerca de la nuca, mientras sentia como si alguien respirara cerca de su cuello.Aterrada se levanto y encendio la luz. alli solo staba ella. a pesar de eso, no pudo dormir en t9da la noche.
al dia siguiente no se atreio a conntarselo a nadie. staba muerta de miedo y de sueño, y en meido de clase tuvo que salir al servicio para mojare la cara y despejarse. pero cuanod entro al baño hacia mucho frio (como staban en invierno no le dio mucha importancia) y una capa de vao cubria el espejo. Rita lo limpuio con la mano para comprobar horrizada que tras ella habia una chica que no habia visto jamas, con una expresion de espanto y sangre en la cabeza. fue solo un instante y cuando se volvio a mirar no habia nadie. Rita rio nerviosamente, pensando qu etodo era fruto de su imaginacion, los nervios y el cansancio. sin embargo, cuanod se volvio hacia el espejo vio algo que le dejo helada.al borrase el vaho una frae habia permanecido escrita "SOy Vernoica. NO debiste invitarme a volver".
Rita no pudo soportarlo. hoy pasa sus dias encerrrada en un manicomio y solo habla para jurar y perjurar que el fantasma de Vernoika la sigue atormentando..
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coral_go

como ha molado berta me ha dado algo de acojone xD


Cada semana un nuevo programa para ponerte al día en el mundo de las series!

ro_skater_girl

muy buenas todas las historias.. ya tengo muchas apra asustar a mis sobrinitos muahaha!!! jaja:P xDD :D
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Nathaly

Un sueño

Me desperté sobresaltado, respiraba con mucha dificultad y sudaba bastante, había tenido una horrible pesadilla, en la que presenciaba un asesinato que a pesar de todos mis esfuerzos no pude evitarlo. Intenté concentrarme en respirar y relajarme, ¿quién no ha tenido una conversación en la que alguien comenta que ha soñado algo similar y que pareció vivirlo de una manera tan intensa? ¡Verdad!. Pues me dije de no volver a pensar en ello.

Me levanté del banco donde estaba sentado y caí en la cuenta de que no sabía donde estaba, no sabía quien era y cómo demonios había llegado a este lugar.

A primera vista se trataba de un hospital, por sus pasillos tan largos y asépticos. Me puse en marcha sin saber seguro hacia donde me dirigía. Al girar en unos de los pasillos divisé a una celadora detrás del mostrador y me dirigí hacia ella para hacerle algunas preguntas, justo en ese instante sonaba el teléfono y ella ignorándome lo cogió. Decidí encaminarme hacia la salida para ver en que ciudad me encontraba y si eso me ayudaba a recordar algo más.

Cogí el ascensor que me llevó a la planta baja y abriéndose la puerta vi algo que me dejó petrificado y me lleno de espanto. Entraba en ese momento por la puerta del hospital el asesino de mi sueño.

Pareció en un momento que se me quedaba mirando. Me fijé en su rostro. Era inexpresivo, frío como el hielo. Una descarga eléctrica me recorrió la espalda al mirarle a los ojos, eran como un pozo sin fondo en el que te precipitas si poder agarrarte a nada.

Lo seguí a cierta distancia con cuidado de que no notara mi presencia. En un momento dado, caí en la cuenta de que era todo igual a mi sueño. El asesino entraría a la habitación y mataría a la muchacha que se encontraba dentro.

Haciendo acopio de todas mis energías me dirigí hacia la habitación donde había entrado dispuesto a impedírselo. Al entrar quedé petrificado, dos enfermeros corrían de un lado para otro, los monitores cardiacos pitaban... Me vi a mí mismo tumbado en la camilla y al asesino introduciéndose en mi cuerpo... Entonces todo se aclaró en mi mente. No era ningún asesino: "Era la muerte, que me buscaba".

Nana

Yo las unicas k me se son las k vienen en la loka y son malisimas...xD

Nathaly

Nana !!! cuentanos alguna... no importa que sea mala.. a lo mejor nos asustamos y todo.. xD

toria

mi tío dice k las mejores historias de miedo se ven paseando por Hacienda... eso sí es terror del bueno, al parecer.
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QUEREMOS UN A

Nana

Ale, de la loka nº23 xD
El asesino en casa(Ya vereis k esta historia tiene un cojon de fallos xD)
Gema vivia cn su madre, un perro y un perikito en un xalet d las afueras.La siguiente historia ocurrio cuando la madre de gema decidio salir una noche a cenar con unos amigos.Gema,como siempre se kedo arriba,en su habitacion,viendo la tele.Su madre se asomo a la puerta antes de irse,para decirle k llamara al movil si ocurria algo.Gema respondio con un gruñido y,arrugando la nariz,le recordo lo pesada k era.Escuxo la puerta cerrarse y termino de ver la peli relajadamente en la cama.Poco despues, apago la luz e intento dormirse.No tardo muxo en oír un ruido k venia de la cocina."ese dichoso frigorifico..." pensó.No pasó ni un minuto cuando pudo escuxar un golpe fuerte, como de puerta metalica, k venia del mismo lugar.Ya no se trataba de un sonido habitual.Intento no darle importancia y dormir,pero no pudo.Su imaginacion se disparaba y sabia k no podria conciliar el sueño hasta haber comprobado k no pasaba nada.Abrio la puerta de su dormitorio,encendio la luz del rellano y bajo despacio las escaleras.Kiso llamar a su perro, pero el miedo la convencio de no hacerlo.Segun avanzaba iba encendiendo todas las luces k encontraba a su paso,hasta k llego a la cocina.
Al entrar se dio cuenta d k el horno estaba encendico.Cuando se asomo, descubrio horrorizada k dentro estaba su perro,mutilado,todavia chorreando sangre.Habian llenado su boca con el cadaver del perikito.Entre llantos y temblando,cogio el telefono y llamo a su madre y el movil sono muy cerca de ella.El sonido venia del interior del armario de la entrada.Lo abrio desesperada y encontro el cadaver de su madre.Nunca llego a salir de casa.El asesino la habia estado esperando pacientemente.Gema tuvo en ese momento la terrible sensacion de k akel hombre estaba cerca.No se ekivocaba.Cuando abrio la puerta de la calle para escapar, chocó con una siniestra figura k la empujo hacia dentro.

La unica historia k he leido en una revista y me ha dado miedo fue la d una chica k decia haber soñado k se montaba una orgia con marilyn manson...buff... k escalofrios..

Nathaly

Thank u por la historia que pusiste Nana...  ahora voy a poner io otra.. pero advierto una cosa.. esta es malisima.. xDD

Mira debajo de la cama antes de irte a dormir

 

Un día Yeni estaba en la cocina. Se estaba lavando las manos cuando de pronto escuchó unos ruidos muy extraños que salían de su lavabo. Era como si alguien estuviera lamentándose. Yeni decidió cerrar el grifo y no le dio importancia. Se fue a su cama a dormir.

La niñera (los padres de Yeni habían salido) empezó a contarle un cuento para que se durmiera. Yeni, muy atenta, lo escuchaba. Terminado el cuento la niñera salió, pero Yeni le gritó que no apagara la luz. La niñera trató de tranquilizarla: 'Vamos, Yeni, no te va a pasar nada'. Pero cuando salió del cuarto Yeni la llamó: 'Hay algo debajo de mi cama'. La niñera le dijo que allí no había nada, y para demostrárselo se agachó y echó un vistazo debajo de la cama.

Al final Yeni se durmió, pero la niñera dejó conectado el interfono por si acaso. Mientras Yeni dormía, la niñera se puso a hablar con una amiga. De pronto algo raro sucedió en el cuarto de Yeni: alguien había desconectado la radio y había apagado la lámpara.

Tiempo después se empezaron a escuchar unos gritos horribles. La niñera y su amiga corrieron hacia el cuarto de Yeni, pero la puerta se cerró de pronto. Las dos se quedaron calladas por un segundo. De pronto de abrió la puerta y entraron cuidadosamente.

La niñera se quedó impactada con lo que había visto: todo el cuarto estaba lleno de sangre y Yeni no estaba. Pero de debajo de la cama Yeni pedía ayuda. La niñera corrió rápido para sacarla de allí. Pero todo el esfuerzo que hizo fue en vano: la cama se había llevado a Yeni.

Lo que había realmente debajo de la cama nunca se supo. Yeni murió y tanto la niñera como su amiga quedaron en estado de shock. Lo más raro fue que durante la investigación se descubrió que había salido mucha sangre por el lavabo. Tal vez Yeni esté en todos los lavabos. Hasta en el tuyo, o ya te esté esperando debajo de tu cama

Nathaly

Niños paranormales

Durante su niñez Matthew Manning vivió en una casa encantada. Lo objetos volaban por todas partes, los artefactos eléctricos se descomponían o se quemaban sin causa aparente. El parapsicólogo A.R.G.Owen ayudó a Matthew a "canalizar" su energía psíquica. Actualmente Matthew es un conocido sanador en el Reino Unido.
 Sri Sathya Sai Baba ya producía inexplicables materializaciones de dulces y juguetes entre sus amigos. Sus padres, asustados, decidieron exorcisarlo.

En 1917, Jacinta, Francisco y Lucía vieron a la Virgen y hablaron con ella. Según Lucía (la mayor de los tres), la Virgen le anunció la muerte de Jacinta y Francisco cuando nada hacia prever que esto podía ocurrir.

 Duminda Ratnayake tenia tres años cuando comenzó de una vida anterior. Decía haber vivido en el templo budista, y mostraba conductas que eran inusuales para un niño de su edad. Sus padres lo llevaron al templo de Asgiriya. El niño quedó tan impresionado, que sus padres decidieron que permanezca como monje en el templo.

Este niño tiene su oreja deformada por una enfermedad congénita. Según Ian Stevenson, que estudió el caso, en una vida anterior un hombre fue asesinado con un tiro y herido en la oreja. ¿La herida en la oreja acaso sobrevivió a la muerte en el cuerpo de este niño?

Ladimir Gonzalo Barrera a los 12 años, de la provincia de Neuquén (Argentina), vivió en una casa embrujada. El psicólogo Alberto Arias atestiguó en favor de la manifestaciones paranormales del niño.

Alison Lloyd de 11 años muestra tenedores y cucharas dobladas por la fuerza de su pensamiento después de haber visto a Uri Geller en TV.

Nathaly

Las Misteriosas velas lilas

La estación de tren estaba algo desierta a pesar de que se veían personas que no se podría definir bien de donde surgían. Pero averiguando un poco, uno intuía que muchas de aquellas personas que subían y bajaban del andén en realidad vivían en la estación, en un túnel-puente que había sido construido por debajo de las vías. Estas personas no teniendo donde vivir y dormir, se habían apropiado del lugar teniendo esparcidos por el suelo, cartones, colchones y diferentes utensilios, entre ellos, vasos y botellas.
Y es que tanto subir y bajar a la estación, no era sólo para apearse, sino también para asearse e incluso ducharse en los servicios públicos instalados arriba.
También se sentaban en los bancos para distraerse con el ir y venir de los trenes y de los viajeros. Así, entre ese bullicio, el personal de la estación y la gente que iban a trabajar a los almacenes de naranja que había al otro lado de los andenes, se pasaban la vida en un ir y venir.
Pero lo más llamativo eran las noches. Arriba en los cables de luz eléctrica saltaban unas chispas que se convertían en rafaguitas de lucecitas de color lila que llenaban la carretera cada noche y hasta hacían misterioso el lugar. Muchos jóvenes se acercaban cada anochecer a vislumbrar ese festival de lucecitas mientras ignoraban de donde procedían.
Existía el rumor de que en el almacén abandonado situado en la esquina donde las lucecitas lila brillaban, había transcurrido hacia muchos años un asesinato. Por eso se había abandonado ese lugar, aunque algunos jóvenes aventureros se atrevían a entrar por un agujero en la pared hasta el preciso lugar donde una estatua pequeña de la Virgen, indicaba el lugar donde presuntamente había ocurrido tan misterioso crimen nunca resuelto y señalado por dos cipreses en el lugar donde sepultaron a la joven asesinada. A su lado, su novio, que aseguraban murió de desesperación. Ambos cipreses se veían envueltos por las chispas lilas que muchos aseguraban producían una señal, una señal del más allá......
El rumor de las lucecitas se iba corriendo de voz en voz y la carretera en donde estaba el almacén abandonado se llenaba de gente paseando arriba y abajo mientras observaban las lucecitas lila saltando, todos comentaban que era algo fuera de lo normal y se comentaba que sólo podía indicar que desde el mas allá querían que se volviese a abrir el caso.
Mientras eso ocurría en la estación algunos matrimonios fueron a comentarlo con el cura párroco para que fuese a bendecir el lugar, mientras otros fueron a dar el aviso a la policía municipal.......El jefe de la estación ante tanta expectación fue a hablarlo con el Alcalde y así, al final, la guardia civil se personó en el lugar.
El Sargento Gabriel entró en el almacén con dos guardias que forzaron la puerta y comenzaron un registro minucioso. Sólo les quedó la estatua de la Virgen que nadie se había atrevido a tocar, pero el sargento quería resolver el misterio y ordenó levantarla para mirar si debajo del pedestal había algo.........
Al retirarla, apareció una frase escrita sobre el pedestal, lo limpiaron bien y se podía leer claramente: "Dando recibimos. Al atender las heridas de los demás, se sanan también las nuestras". El sargento y los dos guardias quedaron en silencio y ya iban a colocar la estatua pero observaron que un trozo de algo que parecía tela estaba pegado debajo del pedestal. Enseguida lo limpiaron bien y con mucho cuidado cogieron el trozo de tela para analizarlo por si acaso contenía una pista, y triunfantes se fueron del lugar atrancando la puerta y mandando a alguien para tapar el agujero. Después de esta visita los rumores crecieron más y más y la gente repetía para sus adentros la frase encontrada. Todas las fuerzas vivas creyentes del pueblo aseguraban que ese era en realidad el mensaje del aviso de las misteriosas lucecitas lila. Otras se decantaban por el trozo de tela encontrado, todo se convirtió en un gran revuelo pero se siguió visitando la estación y las lucecitas seguían brincando.
Meses más tarde, en los periódicos de la provincia aparecía una breve y escueta nota en la se informaba que los técnicos de huellas de la policía nacional habían detenido en Marbella a tres delincuentes al encontrar parte de sus huellas en un trozo de tela encontrado en un almacén donde había ocurrido un extraño crimen.
Los tres vagabundos no teniendo donde dormir malvivían en ese almacén en el año que ocurrieron los hechos y tenían un largo historial de robos. Declararon que ellos no mataron a la muchacha, que oían unas extrañas voces y ruidos, el arrastre de unas cadenas... apenas podían dormir por esas voces y ruidos. No obstante, nunca se atrevieron a mirar.
En el pueblo al leer la información se comentaron muchas cosas y hasta se llegó a sospechar del mismo novio de la bella muchacha... Pero en realidad quien lo sabe.....
Y las lucecitas Lila siguen brincando aun hoy.

Nathaly

LA CHAQUETA

Era un día de intensa lluvia, había llegado a la ciudad hacia unos minutos y buscaba un sitio donde pasar la noche. Circulando por sus calles me fijé en unas de las casas que resultó ser un hostal y pensé en preguntar si podría hospedarme allí esa noche. Corrí desde el coche al portal de la casa. Bajo la intensa cortina de agua se vislumbraban los relámpagos y truenos. Pensé: "que tenga sitio aunque sea por esta noche, por favor..." Golpeé en la puerta varias veces y estaba a punto de marcharme cuando por el comunicador del portero electrónico una voz de mujer anciana me dijo: "un momento que le abro". Ya dentro, por las escaleras de enfrente bajaba la señora que me abrió.
- "¿Hay habitaciones?", le pregunté,
- "Sí, queda una libre, pase que se la enseño".  
Subimos a la segunda planta. La habitación se encontraba al final de un pasillo poco iluminado, pues sólo una bombilla lo alumbraba. Aunque por los amplios ventanales entraba el reflejo de algún relámpago, no conseguía romper el ambiente que allí se respiraba. Era una sensación como de abandono... aunque según la dueña era la única habitación disponible del hostal. Las otras debían de estar ocupadas, pensaba yo, aunque en el fondo no creía que nadie quisiera quedarse mucho tiempo allí. Pero después de mirar por uno de los ventanales y ver lo que llovía le dije que me quedaría esa noche. "Diré que le traigan su maleta", me dijo la anciana.
La habitación no era muy grande, sólo había una cama, una silla y un armario muy destartalado... "Eso sí, espero que tengan por lo menos algunas perchas para colgar la ropa", me dije... y me dirigí hacia el armario. Lo abrí. Me encontré con una chaqueta que parecía nueva y de mi talla. Estaba colgada en el centró del armario como si algún cliente la hubiera dejado por olvido. "Le preguntare a la dueña del hostal si alguien la ha reclamado y si no pues me la quedo", pensé. La saque de la percha y me la probé para ver como me quedaba. Al instante me sentí un poco indispuesto, mareado... Unas imágenes acudían a mi mente... alguien persiguiendo a una persona con un cuchillo, apuñalándola... sangre por todas partes... Era nauseabundo. Me quite la chaqueta y empecé a correr por las escaleras en dirección a la puerta de la calle. Sudaba copiosamente y mi respiración era entrecortada como si hubiera estado corriendo toda la noche. No lo podía explicar, tan sólo me la puse unos instantes...
Saliendo por la puerta, un coche de policía que giraba rápidamente una esquina se dirigió hacia mí. Un agente salió del coche y me dijo: "Alto, policía, estoy armado, deténgase". Intenté explicarle al agente que me encontraba muy mal y que tan sólo hacia unos minutos que había llegado a la ciudad... La dueña del hostal le confirmaría lo que le estaba contando. De pronto, me fijé en el policía que miraba con intensidad mi mano izquierda, ésta empuñaba un cuchillo de grandes dimensiones... Un estruendo que retumbaba en mis oídos junto con un intenso dolor en el pecho me hizo arrodillarme en tierra y caer de bruces en el suelo en un charco de sangre y agua. Todo fue silencio...  El agente se dirigió a la casa. El compañero le gritó que a dónde iba, que aquella casa llevaba siglos sin habitar... Él le dijo que le pareció que el asesino salía corriendo de aquella casa, y entró. Subió las escaleras siguiendo las huellas dejadas en el polvo del suelo... entró en la habitación, se dirigió al armario, lo abrió y vio una chaqueta colgada de la percha. Era como nueva y de su talla.