¡Aviso! Creo que me ha quedado un "speech" un poco largo...
Como se ha dicho anteriormente, tampoco creo que se deba tratar como de una pugna excluyente entre la música británica y la norteamericana: pueden gustarte grupos/artistas de las Islas Británicas y también de EEUU y Canadá, y asimismo pueden darte asco ciertos "artistas" de ambas regiones.
Es más: a mi modo de ver, también hay y ha habido muy grandes músicos en España, en Italia, en Francia, en Alemania..., sólo que, al cantar en su lengua materna y/o no haber podido contar con una gran discográfica o una promoción de la que sí gozan británicos y norteamericanos, desgraciadamente no han trascendido todo lo que hubieran merecido. Por no empezar a nombrar una larga retahíla de grupos o solistas españoles bien conocidos, os enumero algunos ejemplos significativos en Italia: Domenico Modugno, Adriano Celentano, Andrea Bocelli, Luciano Pavarotti, Al Bano (con y sin Romina Power), Eros Ramazzotti, Laura Pausini, Lùna Pop... En Francia: Charles Aznavour, Edith Piaf, Jacques Dutronc, Johnny Halliday, Claude François, Mireille Mathieu, Salvatore Adamo (ambos con éxitos también en italiano)... O en Alemania: Nena, Falco (originario de Austria), Rammstein, Guano Apes, Ute Lemper, Juli, Lena Meyer-Landrut...
Con esto, pues, quiero recalcar que no es sólo la nacionalidad -ni siquiera la repercusión mediática otorgada- lo que hace a un músico bueno o malo.
Yo, antes de hacer distingos por nacionalidades, distinguiría la música por épocas, aunque esto quizá daría para otro debate (¿qué etapa de la música contemporánea te parece la de más calidad?)... y, para mí, la etapa 1994-1997 es brutal. Casualmente (o no) en esos apenas 3-4 años, la música procedente de las Islas Británicas -en especial la música independiente, aka BRIT-POP- pegó especialmente fuerte y supuso la entrada de aire fresco en el panorama del momento, siempre en detrimento de la procedente de Norteamérica.
En ese corto lapso de tiempo se sucedieron varios álbumes de sello británico con un éxito reconocido por crítica y gran público: Definitely Maybe, (What's The Story?) Morning Glory y el semi-infravalorado Be Here Now (OASIS); Parklife, The Great Escape y Blur (BLUR), Coming Up (SUEDE); A Northern Soul y Urban Hymns (THE VERVE); Moseley Shoals y Marchin' Already (OCEAN COLOUR SCENE); Different Class (PULP); I Should Coco e In It for the Money (SUPERGRASS), etc. Además, en ese período están igualmente en la cresta de la ola Texas, Depeche Mode, Placebo, Elastica, Embrace, Kula Shaker, Robbie Williams (debut en solitario), Radiohead, The Cure, Jamiroquai, The Chemical Brothers o Manic Street Preachers (una pena su activismo político sectario) e irlandeses como U2, The Cranberries o The Corrs. Además, la duradera polémica entre Oasis y Blur por ver quién ostentaba el título de reyes del brit-pop, avivada no poco por la prensa inglesa, hizo aún más popular a esa generación/subgénero. Y, si le hacía falta una guinda al pastel: en 1995 se publicó un tema inédito de los mismísimos Beatles titulado Free as a Bird.
...Pero es que coincide que en esa misma etapa eclosionan en Norteamérica solistas/cantautores de gran talla como Beck, Alanis Morissette, Shania Twain o Jewel. Igualmente, se publican álbumes de bandas americanas de gran calado internacional como Crossroad y These Days (Bon Jovi); Load (Metallica); Smash (The Offspring); Dookie e Insomniac (Green Day); Tragic Kingdom (No Doubt); Big Me y The Colour and The Shape (Foo Fighters); No Code (Pearl Jam); Garbage (Garbage, con cantante de origen BRITÁNICO); Mellon Collie... (Smashing Pumpkins), etc.
En fin: ¡qué tiempos aquellos! Así que, por todo lo expuesto, si algún día hay alguna encuesta por estos lares sobre cuál sería la mejor época de la música contemporánea, para mí mediados de los noventa sin dudarlo (no puedo por más que dar gracias al de arriba por haber podido conocer esa época... y además en el mejor momento para vivirla: siendo joven).