La psiquiatra Dra. Melissa P. Hanway, dijo que el comportamiento de la cantante Britney Spears es para alarmarse. La especialista viene analizando el comportamiento de Spears desde que se casó con Kevin Federline en 2004, hasta los últimos acontecimientos que han envuelto a la artista, y ha llegado a la conclusión de que Britney está padeciendo de una terrible depresión posparto, que se extiende desde el nacimiento de su primer hijo, Sean Preston.
“La peor depresión es aquella que lleva a la muerte, que es la depresión no tratada”, dijo. “Ella probablemente se casó sin amor, por despecho a su ex enamorado de la adolescencia, Justin Timberlake. Ella no estaba preparada para ser madre y de repente se vio embarazada dos veces, la primera no buscada y la segunda definitivamente no deseada. Britney está siendo presionada además para que retome su carrera artística, porque tiene contrato vigente con su casa disquera, y su divorcio fue presionado por terceras personas que definitivamente no la están aconsejando bien”, diagnosticó la Dra. Hanway.
La profesional agrega que mientras estuvo casada con Kevin Federline, su vida fue mas controlada, pero en el momento que solicitó el divorcio y se sintió soltera no supo que hacer con tanta libertad.
“Quitarse el cabello es un intento desesperado de reencontrarse y pedir ayuda a los demás, de llamar la atención. Con el fácil acceso a alcohol y drogas que se tiene en el medio artístico, nadie debería sorprenderse que mañana los tabloides publiquen que se suicidó”, alertó.
“Ella es el típico caso de internación en una clínica de rehabilitación, aun en contra de su voluntad”, concluyó la psiquiatra.
El ex marido de Britney, Kevin Federline, parece haberse dado cuenta del peligro que corre su ex mujer, y ha estado llamando a su ex suegra Lynne Spears, pidiendo que interceda y ayude a su hija a recuperarse.